San Petersburgo Brillante

San Petersburgo Brillante


San Petersburgo, la brillante capital del gran Imperio Ruso, desde hace casi medio siglo pasó a la historia con otro nombre: Leningrado, la ciudad de las tres revoluciones. Recobrando el antiguo nombre de la ciudad, sus habitantes han hecho un enorme esfuerzo para recuperar el antiguo esplendor de la misma. El Presidente Vladimir Putin, nacido en ella, le presta un especial e indisimulado amor, así como miles de nuevos cargos peterburgueses que le han acompañan durante los últimos años en los salones de gobierno de Moscú, quienes han dado un nuevo impulso al desarrollo de la ciudad, a su arquitectura y a su historia de la que se enorgullece tanto Rusia como todo el mundo.

Desde hace trescientos años San Petersburgo pertenece al círculo selecto de capitales mundiales. Recordemos que fue construida por Pedro I como una ciudad especial, no solamente como la capital del imperio, sino que además tuviese todo lo mejor y más apreciado que se había descubierto en la tierra en el siglo XVIII. Para la construcción de la ciudad, durante más de dos siglos, se invitaron a los mejores arquitectos, se utilizaron las más modernas tecnologías. Se sintieron atraídos hacia ella habitantes de todo el mundo, de diferentes nacionalidades, culturas y confesiones religiosas. Esto condujo a la creación de un carácter especial del ciudadano peterburgues: tranquilo, tolerante, ligeramente conservador, trabajador e indomable.

Gracias a estos rasgos de carácter la ciudad soportó los 900 días de bloqueo de las tropas de la Alemania fascista sin precedentes en la historia mundial. Sus habitantes murieron de frío, de las explosiones y bombardeos, pero no se rindieron. "La séptima sinfonía" (Leningrado) del genial Dimitri Shostakovich, compuesta por el autor durante el bloqueo, expresa mejor que nadie y en su totalidad el carácter indomable de esta ciudad y de sus habitantes. Obras maestras de la arquitectura mundial, palacios del emperador, de los alrededores de la ciudad, parques y pabellones fueron devastados, saqueados e incendiados por los agresores. Miles de magníficos edificios de la capital fueron destruidos por las bombas. Y de nuevo el carácter indomable de los peterburgueses fue capaz a lo largo de 70 años de reconstruir casi por completo to destruido.

En nuestros días la ciudad ha comenzado una completa remodelación de reparación y limpieza, cada vez más sus habitantes están implicados en este ciclo de renovación. Diariamente se abren nuevas oficinas, hoteles, cafés, restaurantes y esto no lo llevan a cabo ciudadanos extranjeros de paso, ni hombres de negocios moscovitas, sino los cinco millones de habitantes de la capital del norte. San Petersburgo es un símbolo eterno, primero del Imperio Ruso y posteriormente del conservadurismo soviético. Asombrosamente se ha reanimado la vida de los primeros pioneros ciudadanos de San Petersburgo y el viento marino de nuevo ha inflado las velas rojas de esta ciudad marinera. La ciudad tiene una plena bulliciosa y enérgica, sus casas y palacios se vistieron en el bosque y como por arte de magia están perfectamente limpias y peinadas. Por sus canales y ríos navegan todo tipo de embarcaciones inimaginables, barcos de pasajeros, y yates. Sus muelles están adornados con anuncios de cruceros transoceánicos y sus famosos puentes están bellamente iluminados. Sus mejores teatros están llenos de público. Sus calles se han engalanado de coloridos encajes, mesitas de hierro fundido, sombrillas y numerosos cafés. Las plazas de la ciudad acogen a cientos de miles de invitados de todo el mundo a los numerosos conciertos de verano de las voces más famosas a nivel mundial. En los estadios se oyen las ovaciones y los gritos de ánimo de los aficionados. En cientos de sus fuentes susurra de nuevo el agua.

La ciudad de los museos (hay más de un centenar), La ciudad museo, La ciudad de los puentes, de las islas y de los canales (hay más de cien) se ha convertido en mucho más cómoda y atractiva para la vida y el entretenimiento de cualquier edad, cultura o nacionalidad. A San Petersburgo hay que viajar lo mismo que a Venecia, Paris, Roma, Londres o Nueva York para contagiarse de la eterna energía de esta gran ciudad.

Alexander Novikov. 2010-2019


Alexander Novikov


Alexander Novikov nació en Leningrado (en 1991, el nombre histórico de San Petersburgo fue devuelto a la ciudad).

Se graduó de la Universidad Electrotécnica de San Petersburgo, trabajó durante ocho años como investigador en la Academia de Ciencias de la URSS.

Participó en la 32ª Expedición Antártica Soviética (Invernada), circunnavegación en el barco de expedición científica Académico Fedorov. Visitó más de 75 países del mundo.

Aficionado a la fotografía desde pequeño. Sus géneros favoritos: paisaje, reportaje, fotografía de género, retrato, naturaleza muerta. Autor de más de 40 exposiciones individuales en 19 países, y participante en cientos de exposiciones colectivas.

Filmó más de 60 documentales. Miembro de pleno derecho de la Sociedad Geográfica Rusa (tn ruso. RGO), vicepresidente de la Comisión para el Estudio de América Latina, RGO, miembro de la Unión Creativa de Artistas de Rusia.

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