Con-ciencia política | Los costos de una guerra sin sentido en Medio Oriente
Redacción
2026-03-31 11:38
El conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel ha generado miles de víctimas, desplazamientos masivos y una crisis humanitaria en expansión
La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel no tiene una explicación clara, aunque podríamos pensar que la causa directa es el control de recursos estratégicos como el petróleo o la justificación del desarrollo de una bomba nuclear por parte de Irán. Sin embargo, los altos costos de la guerra no parecen justificar razón alguna para la escalada militar en esta región del mundo. En un juego en donde todos pierden, vale la pena preguntarse si alguien gana. Lo que presenciamos tras este primer mes de guerra no es simplemente un reacomodo de las tecnologías armamentistas, sino el colapso sistemático de las condiciones de vida de millones de personas. Estamos frente a una guerra de alta intensidad con externalidades negativas para todo el planeta, donde el costo económico, social y humano nos debe hacer voltear la mirada acerca de la necesaria paz.
De acuerdo con reportes recientes de cadenas internacionales como France 24, los impactos de proyectiles estadunidenses, iraníes e israelís han dejado miles de víctimas mortales y heridos, así como limitantes graves para el acceso a diversos derechos. Estimaciones conjuntas de diversas organizaciones no gubernamentales señalan que, de los aproximadamente 3 mil muertos reportados en Irán durante las primeras semanas, al menos mil 443 son civiles. A la par, la Media Luna Roja ha lanzado alarmas sobre la existencia de más de 20 mil heridos en medio de un sistema sanitario al borde del colapso. La tragedia adquiere un rostro aún más cruel cuando se documentan ataques contra zonas residenciales y escuelas; el bombardeo contra una escuela de niñas al inicio del conflicto, que según registros de medios internacionales arrebató la vida a 168 personas, es el testimonio más desgarrador de la guerra y la violencia. En Medio Oriente, estimaciones preliminares sugieren que entre 600 mil y un millón de hogares han sido desarraigados, lo que se traduce en cerca de 3.2 millones de personas en desplazamiento interno, quebrando por completo la cohesión social, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Por otro lado, las afectaciones de esta guerra son de alcance global, en donde la disrupción en el comercio marítimo en el estrecho de Ormuz e infraestructura energética amenaza con encarecer los alimentos y la energía a nivel internacional, recordándonos que una guerra regional tiene alcances globales. En América Latina el alza en el precio de los combustibles (gas licuado y gasolinas) impacta directamente en la inflación y, por ende, en la pobreza. Este conflicto ha generado un shock energético global que, a través del encarecimiento del petróleo y la disrupción de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, se ha traducido en un aumento significativo de los precios de los combustibles en Chile. Dada su alta dependencia de importaciones energéticas, el país experimenta una transmisión casi inmediata de estos incrementos a los precios finales, amplificada por factores cambiarios y limitaciones fiscales para sostener subsidios, en este país las gasolinas aumentaron en promedio 10.2 pesos mexicanos por litro en unos días. Este fenómeno ha derivado en presiones inflacionarias generalizadas, afectaciones distributivas regresivas y riesgos de desaceleración económica, evidenciando la vulnerabilidad estructural de economías abiertas frente a shocks geopolíticos externos se estima que la inflación crezca en al menos dos puntos porcentuales a finales del año en Chile.
La guerra de Irán es un conflicto sin sentido aparente y con altos costos humanos, sociales y económicos. Lo más complejo es que como se observa la racionalidad de los actores en juego es limitada, lo que podría extender por meses el conflicto y, por ende, la creciente crisis humanitaria en Medio Oriente, pero con efectos globales y alcances locales. Por ejemplo, derivado de un menor crecimiento, un aumento en el costo de los energéticos y mayor inflación la pobreza aumente en todos los países de América Latina.
Autor: Guillermo Lizama Carrasco
Jefe del área académica de ciencia política y administración pública de la UAEH
