Repensando lo público | El gobierno y la ciudadanía en el control y erradicación de enfermedades: la relevancia de la vacunación
Redacción
2026-02-24 12:17
La vacunación, estrategia clave de salud pública, requiere coberturas superiores al 95% para evitar brotes.
La vacunación es una herramienta de salud pública que ha sido efectiva en la erradicación de diversas enfermedades como la viruela o el control de otras como la poliomielitis. En la década de los años noventa, México había logrado erradicar la transmisión del sarampión, que hasta antes de la vacunación provocaba millones de muertes en el mundo cada año. El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por el aire al toser o estornudar, causando fiebre alta, erupción cutánea, tos y complicaciones graves como neumonía o incluso la muerte.
Actualmente, en todo el país se ha producido un brote de esta enfermedad, con varias muertes reportadas ¿A qué se debe el regreso de una enfermedad que estaba erradicada? y ¿Cuál es nuestro papel y el del gobierno en el cuidado de la salud?
Está comprobado que cuando disminuye la vacunación reaparecen casos de contagio y enfermedades antes controladas o erradicadas, se generan brotes en comunidades no vacunadas y se pone en riesgo a la población vulnerable. Existe un debate entre la libertad de cada uno para decidir vacunarnos o no y el bienestar común. Las vacunas no solo protegen a la persona que la recibe, sino que también generan inmunidad colectiva (de rebaño) reduciendo la propagación de enfermedades. Es necesaria una cobertura de vacunación superior al 95 por ciento para evitar brotes. Cuando la decisión individual pone en riesgo a otros, el Estado puede intervenir mediante políticas obligatorias o incentivos.
Las políticas públicas de vacunación en México forman parte de una estrategia nacional de salud pública orientada a prevenir enfermedades, reducir la mortalidad y garantizar el acceso universal a la inmunización. Esta política se basa en la gratuidad, la universalidad, la prioridad a poblaciones vulnerables y campañas masivas de comunicación.
De acuerdo con los expertos, el resurgimiento del sarampión se debe a un descenso en la vacunación. Las causas son principalmente la desinformación e información falsa en redes sociales, el movimiento antivacunas, la desconfianza en la industria farmacéutica o en las autoridades y las interrupciones en campañas de vacunación durante la pandemia de Covid-19.
Definitivamente no es cuestionable el valor científico de la vacunación en la salud de la población, por lo que el gobierno tiene un papel relevante en ofrecer información clara, transparente y basada en datos científicos para combatir la desinformación y mejorar la confianza, además de garantizar el abasto constante de vacunas, evitando así que enfermedades previamente controladas o erradicadas puedan regresar.
La decisión de vacunarnos trasciende lo individual, es una responsabilidad colectiva que afecta a toda la sociedad, al bienestar común y a la protección de aquellos con quienes convivimos. Si a lo largo de nuestra vida no hemos visto morir a personas por viruela o sarampión es gracias a que nuestras generaciones han sido vacunadas. El mantener erradicadas las enfermedades que años atrás causaban muertes es asunto público y responsabilidad de todos y todas, las vacunas son un medio para lograrlo. Por ello es importante atender las campañas del gobierno, vacunar a nuestros hijos e hijas y nosotros mismos si estamos en el rango de edad que requiere vacunación ¿Tú ya te has vacunado?
Autora: Talina Merit Olvera Mejía
Coordinadora del doctorado en políticas públicas UAEH
