Parque público | Hipotéticas consecuencias del acoso a la presidenta
Redacción
2025-11-19 14:15
El acoso sufrido por la presidenta Sheinbaum reabre preguntas clave
Hace muchos años en el pueblo había una rocola a la que se le introducía una moneda de veinte centavos (de esas monedas bonitas grandes de cobre que alcanzaban para mucho), y si la rocola no tocaba la gente la sacudía para que “le cayera el veinte” y comenzara la música, tocaba algunas canciones que cantábamos y bailábamos y de pronto se callaba y con tristeza decíamos “se acabó el veinte”. Esto viene a colación por lo sucedido a la presidenta Claudia Sheinbaum el 4 de noviembre, cuando al salir de su oficina y caminar por el centro histórico un sujeto la besó y la acarició, motivo por el cual está ya preso.
El hecho parecería cotidiano e insignificante si no se tratara de la representante del Estado mexicano, pues tocamientos a las mujeres y hombres es algo común en el metro, en las peceras y en todas las concentraciones de personas.
Lo sucedido trae varias lecturas, la primera es la facilidad con la que llegó a ella el agresor, hizo que de inmediato sus opositores quisieran utilizar el hecho como un montaje distractor para desviar la indignación y movilizaciones ante la indignación que trajo el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, tres días antes y con ello sacar raja política, lo que es ruin al pretender lucrar con una desgracia.
La segunda consecuencia del hecho fue que muchas mujeres víctimas de conductas similares dijeran “¿Por qué el que me tocó los pechos y las nalgas a mí no está preso ni madreado en la cárcel? ¿Necesito ser la presidenta para que se me haga justicia?” Cuestionamiento acertado e ineludible.
Pero la consecuencia más subrayada de lo sucedido es que a la presidenta no le ha “caído el veinte” de que al ocupar la primera magistratura del país debe de ser más cuidadosa, que no piense como quien la antecedió al decir: “me cuida el pueblo” ¡Señora no vaya a pensar eso! si bien es cierto, más de 30 millones de mexicanos votaron por las dádivas, perdón, votaron por usted, también hay muchos más de 30 millones de mexicanos a los que usted les es indiferente y también hay millones de mexicanos a los que usted no es de su agrado y de entre esos no vaya a salir un fanático paranoico o simplemente un criminal que vaya a generarle una agresión mayor ¡Piénselo y recuerde con que facilidad llegaron hacia Álvaro Obregón y a Luis Donaldo Colosio sus agresores mortales!
Es una irresponsabilidad desdeñar su propia seguridad al ser la representante del Estado mexicano, en México a diferencia de muchísimos países no existe la figura del presidente suplente o del vicepresidente, si a usted le sucediera una desgracia mayor (que desde luego y bajo palabra de honor no se le desea) que le impidiese seguir gobernando, el país se encendería, los partidos políticos se harían trizas y hasta las tribus o grupos políticos de su propio partido se harían pedazos, los poderes fácticos también lucharían por su tajada de poder, por la ambigüedad del artículo 84 constitucional que señala lo que se debe hacer a falta absoluta de presidente de la República, los inversionistas se llevarían sus capitales a otros lugares más seguros, habría saqueos, violencia y desempleo ante un ataque mayor a quien gobierna este país.
Un atentado grave a quien es la o el representante de una nación a estas alturas de la historia ocasionaría que el país viviera una convulsión y un grave retroceso, le aseguro que no faltaría quienes hicieran uso de la violencia y de las armas para arrebatarse el poder, cuídese y vuelva a hacerse acompañar de un Estado Mayor Presidencial que de manera irresponsable disolvió quien la apoyó.
Este año está ya por finalizar y a los pocos meses del 2026 su mandato habrá llegado a su cuarta parte, ya deje de promocionar en sus giras y mañaneras “los logros” de López Obrador de los cuales ya se empieza a esclarecer que fueron resultados magros y en algunos rubros dejó al país en franca bancarrota. Es usted la primera mujer presidenta. Capitalice esta oportunidad única, la cual la pone ya en una situación destacable en la historia nacional, haga algo bueno por México y olvídese ya de su mentor que ya se fue “a la Chingada”, meta a la cárcel a todos sus correligionarios de partido que están envueltos en graves líos de corrupción como Ovalle Fernández, Adán Augusto López, gobernadores y gobernadoras y gente de la clase política de alto nivel dentro de su instituto guinda que con dinero público se están dando “la gran vida”, esclarézcale a las mexicanas y mexicanos las tranzas del “huachicol” fiscal, del mega robo a Segalmex, de todos los fideicomisos y dependencias que se anunciaron con bombo y platillo y que ahora están en ceros como ese Instituto Para Devolver al Pueblo lo Robado, ya que todas las riquezas que había ahí fueron total y doblemente robadas.
E incluso también proceda contra todos los corruptos anteriores a los gobiernos de Morena, demuestre lo que las mujeres pueden hacer dirigiendo un país y hágalo ya, cerciórese que los integrantes de su gabinete sean capaces de ejercer con eficacia y eficiencia los altos encargos para los que fueron nombrados para que hagan algo bueno por México y hagan trascender su administración como una de las mejores que se hayan tenido, haga que el país tenga buen nivel de vida y buenas infraestructuras y servicios para las generaciones actuales y futuras con énfasis en los sectores vulnerables, no vaya a suceder que lo quiera hace cuando, sin darse cuenta, haya pasado el tiempo y “se le haya acabado el veinte”, lo lamentaría muchísimo, lo lamentaría de por vida.
Autor: Dr. Cuauhtémoc Granados Díaz
Profesor investigador del área académica de derecho de la UAEH
