Con -Ciencia Política | Revocación de mandato en Hidalgo: barreras a la participación ciudadana
Redacción
2025-11-11 13:53
La revocación de mandato en Hidalgo enfrenta serias barreras para volverse una realidad
La revocación de mandato es un instrumento de democracia participativa que permite a la ciudadanía evaluar de manera directa la gestión de sus gobernantes y decidir si deben concluir o no su encargo. Sin embargo, en Hidalgo, su implementación se encuentra envuelta en incertidumbre, debido a la lentitud en el proceso de recolección de firmas y al alto umbral exigido para convocarla.
Desde 2023, la ley local establece que se requiere el respaldo del 10 por ciento del listado nominal, alrededor de 236 mil 396 firmas, provenientes de al menos 43 municipios, para llamar a la población a pronunciarse a favor o en contra de revocar el mandato a la persona titular del Poder Ejecutivo. No obstante, el último informe del 3 de noviembre del Instituto Estatal Electoral reporta apenas mil 665 firmas recolectadas, lo que representa solo el 0.7 por ciento del total requerido. Una lectura apresurada del problema podría atribuir esta cifra al desinterés ciudadano; sin embargo, es necesario analizar otras causas más estructurales que han limitado la recolección de apoyos.
La recolección de firmas para solicitar un proceso de revocación es un mecanismo que demanda altos niveles de organización, recursos económicos, redes políticas, generación de información y capacidad de movilización. Cuando el avance es tan lento o inferior a lo esperado, surge una preocupación mayor, en donde se visibilizan obstáculos estructurales y políticos que limitan el ejercicio de participación ciudadana directa que este instrumento representa.
Entre estos obstáculos destaca el elevado número de firmas exigidas y, en consecuencia, los considerables recursos necesarios para recolectarlas en un contexto geográfico tan diverso como el de Hidalgo. A esto se suma un déficit comunicativo dado que no existen mecanismos efectivos para promover de manera amplia y masiva el proceso de recolección. En la actualidad, la revocación de mandato sigue siendo un procedimiento poco comprendido entre amplios sectores de la población. Su propósito y sus efectos permanecen difusos y, por lo tanto, no generan incentivos suficientes para participar en la recolección de firmas.
La democracia participativa no fracasa por falta de herramientas, sino cuando estas no encuentran un ecosistema político, social y comunicativo que les dé sentido, y cuando falta la voluntad de los actores políticos para impulsarlas. Por ello, el lento avance en la recolección de firmas no es un simple tropiezo administrativo, es una señal clara de que, si no se atienden las brechas organizativas, informativas y políticas, los mecanismos diseñados para acercar a la ciudadanía al poder pueden terminar alejándola aún más.
De esta manera, la revocación de mandato en Hidalgo corre el riesgo de convertirse en un mero trámite, un ejercicio en el que se cumple con el procedimiento legal, pero se vacía de todo contenido y potencial para profundizar la democracia y los contrapesos ciudadanos. Esta dinámica alimenta una narrativa de desinterés y apatía democrática que refuerza la idea de que estos mecanismos “no sirven para nada”, una percepción que, sin duda, debe invitarnos a la reflexión.
Autor: Guillermo Lizama Carrasco Jefe del área académica de ciencia política y administración pública de la UAEH
