Geopolítica de las resistencias | Promptear para resistir
Redacción
2025-10-31 11:51
Promptear no es solo hablarle a una máquina, es resistir, cuestionar y crear desde nuestros contextos
El lenguaje no es neutral. Cada palabra ordena al mundo, establece jerarquías y legitima visiones. Por tanto, nombrar es ejercer poder. Por eso, el lenguaje constituye uno de los territorios de disputa más estratégicos de la cultura: el poder blando (soft power) que moldea percepciones, deseos y consensos.
En el espectro digital, ese poder se ejerce desde las máquinas. Las palabras ya no solo son interacciones entre personas: también se instruye a sistemas que aprenden de ellas. Hoy escribimos para inteligencias artificiales que devuelven respuestas, imágenes, decisiones y discursos. En ese intercambio del hombre y los algoritmos digitales nace una nueva práctica cultural: promptear.
“Promptear”, aún no es reconocido por la Real Academia Española (RAE), proviene de prompt (instrucción en inteligencia artificial) y del sufijo en español ear, similar a googlear, tuitear, facebookear y tiktokear. Significa formular o introducir instrucciones en una IA generativa para obtener un resultado. Su legitimación seguirá el camino de “googlear”, hasta llegar a la aceptación institucional. Pero, en tiempos de narrativas hegemónicas, el desafío no es solo lingüístico, sino político.
Por ello, se propone entender el prompteo como acto no solo de legitimación del poder sino también como la posibilidad de emancipar a la llamada sociedad del conocimiento. Si el lenguaje construye hegemonías, también puede construir resistencias. Bajo esa premisa, aprender a promptear no debe reducirse a pedirle cosas a la IA: debe implicar formular preguntas desde el sur, desde nuestros contextos, nuestras memorias y nuestros lenguajes. Un prompteo emancipador cuestiona los sesgos, recupera saberes locales y busca narrar el mundo desde otros márgenes de verdad.
Por ello, la sociedad puede apropiarse de este término para su propio beneficio, pero para ello se deberá generar una alfabetización emancipadora de la IA. Por lo que desde una postura crítica definimos promptear como un verbo transitivo que significa formular, redactar e introducir instrucciones (prompts) en un sistema de inteligencia artificial generativa con intencionalidad crítica o creativa. O también como un acto de diseño lingüístico que permite orientar los resultados de la IA hacia fines humanos, éticos y culturales.
Aún cuando ya existen menciones dispersas del término en medios hispanos de divulgación, ninguno lo sitúa como categoría crítica o política alejada del poder. Es ahí donde emerge la propuesta de esta columna: promptear para resistir, no solo para producir.
El lenguaje, en tiempos de IA, se vuelve también terreno de disputa simbólica. Quien domina el prompt domina parte del relato. Por eso, promptear no es un verbo apolítico, es una forma de soberanía cognitiva, de descolonización de nuestras formas de construir conocimiento. Aprendamos a usarlo antes de que otros decidan lo que significa.
Autor: Mario Cruz Cruz
Profesor investigador del ICEA-UAEH
