Ciencia, novela negra y humor literario en la FUL 2019


Dirección de Comunicación Social, 04/Septiembre/2019

Boletín Electrónico Informativo 524


*Los periodistas son los guardianes de la democracia: Diego Petersen

*No  sólo a través del método científico se puede hablar de ciencia, también está la literatura: Agustín Cadena

 

Pachuca de Soto, Hidalgo. – Como parte de las actividades de la Feria Universitaria del Libro (FUL) 2019, se presentó “Malasangre”, de Diego Petersen, “Millones de monstruos”, de Agustín Cadena, y “El Tonaya no perdona”, de Edson Lechuga. 

 

Al presentar su obra “Malasangre”, Diego Petersen sostuvo que los periodistas son los guardianes de la democracia y que es un oficio que se realiza en conjunto. “Creo tenemos qué regresar a algo que hemos olvidado: los ‘gringos’ dicen que los periodistas somos los perros guardianes de la democracia, este oficio no se ejerce en singular, los perros tenemos qué cazar en manada y cuando volvamos a hacerlo vamos a resolver nuestro problema”, señaló. 

 

Agregó que son las condiciones de inseguridad e inequidad que hacen que este oficio también sea riesgoso, pero no es el único. “En las grandes ciudades, a lo mejor no es porque cierta institucionalidad que la ampara. Ante crisis institucional que tenemos en este país, el periódico se vuelve incómodo y lo que es incómodo se vuelve también blanco fácil”, señaló.

 

Debido al número de casos de homicidio relacionados con el narcotráfico, los cuales se han normalizado y no son investigados, el escritor y periodista decidió abarcar el tema de la violencia desde otro punto de vista: a través de la ficción.

 

“Malasangre” cuenta la historia de Beto Zaragoza, quien es un periodista de nota roja que logra desarrollar una gran habilidad para leer a los cadáveres y ver más allá de lo que ven los policías. Tras el asesinato de Mariana Colbert, una poeta a la que críticos y detractores auguraban un futuro brillante, Zaragoza confronta las estructuras oficiales de procuración de justicia. 

 

Monstruos pequeñitos 

 

El escritor Agustín Cadena presentó su obra “Millones de monstruos”, el cual aborda lo interesante que puede ser el reino de los protozoarios. A través de los ojos de un niño que se introduce a este minúsculo universo a través del microscopio. 

 

Al responder las preguntas del público asistente, el escritor hidalguense explicó que este es un tema que siempre le interesó, pues tal vez existan otros mundos que no se puedan ver. Recalcó que no sólo a través del método científico se puede hablar de ciencia y aseguró que su obra es una forma de acercar al lector a este tema. 

 

Mosaico social en “El Tonaya no perdona”

 

Por su parte, el escritor mexicano Edson Lechuga libro presentó su libro “El Tonaya no perdona”, una serie de testimonios que integran un mosaico de la sociedad, donde la movilidad social hacia mejores condiciones de vida es un sueño que no se mezcla con la realidad, en la que no hay más destino que la espiral hacia el descenso. 

 

En el auditorio “Josefina García Quintanar”, el autor refirió que “El Tonaya no perdona” pone los ojos donde nadie los quiere poner, al relatar la historia de un escuadrón de la muerte: un grupo de pordioseros que sobreviven en las calles, debajo de los puentes, las esquinas, callejones y baldíos  del Centro Histórico de la hoy conocida como Ciudad de México. 

 

El autor, quien ha colaborado en diversos periódicos y revistas de México y España, explicó que este texto contiene un lenguaje violento, incisivo y crudo que retrata la vida de aquellos grupos que viven al margen de todo: lo social, lo familiar, lo sentimental, y lo humano. 

 

En sus páginas, uno de los personajes, miembro de ese escuadrón de la muerte, llega a reflexionar sobre el hecho de que nadie sabe qué hacer con ellos, los pordioseros: Pasan las patrullas, la Cruz Roja, las universidades, los cristianos, el sector salud, la ONG, todos los ven, pero no saben cómo incluirlos a la vida social.

 

Publicado por Grijalbo en marzo de 2019, “El Tonaya no perdona” tiene en el género de literatura para adultos, una prosa ágil y rápida; en las primeras páginas tienen más improperios que palabras, lo que acerca al lector al mundo de los personajes que describe el libro, comentó el investigador Robert González García.


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