Interpreta OSUAEH Réquiem de Mozart, para conmemorar Día de Muertos


Dirección de Comunicación Social, 27/Octubre/2018

Boletín Electrónico Informativo 639


*Director del Conservatorio Nacional reconoce trabajo de la Orquesta y la Universidad

 

Pachuca de Soto, Hidalgo. – La Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH) comenzó los festejos del Día de Muertos con la magnífica interpretación de Réquiem, del autor Wolfgang Amadeus Mozart, considerada una de las expresiones musicales más grandes de la historia.

 

El Aula Magna “Alfonso Cravioto Mejorada”, recinto que alberga los conciertos de la máxima embajadora cultural de la UAEH, recibió este 25 y 26 de octubre a cientos de personas que agotaron las localidades del lugar para escuchar esta obra creada para un servicio fúnebre litúrgico, bajo la batuta de Gaétan Kuchta y acompañada por el coro del Instituto de Artes (IA).

 

Además, la soprano Michelle Fox, la mezzosoprano Simone Jaime, el tenor Rodrigo Petate y Carlos Hernández, bajo, del Conservatorio Nacional de Música y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), engalanaron con su voz ambos conciertos, los cuales estuvieron rodeados del misticismo que envuelve a la muerte.

 

La sinfónica de la Universidad Autónoma de Hidalgo interpretó 12 movimientos de la obra: “Réquiem”, “Dies irae”, “Tuba mirum”, “Rex tremendae”, “Recordare”, “Confutatis”, “Lacrimosa”, “Domine Jesu”, “Hostias et preces”, “Sanctus”, “Benedictus” y “Angus Dei”.

 

Réquiem fue la última partitura de Mozart, pues murió mientras la escribía. Le fue solicitada por un emisario del conde Franz von Walsegg-Stuppach, quien solía contratar los servicios de los músicos para apropiarse de sus composiciones. La esposa del conde había muerto días atrás y su idea era presentar la obra como suya, por eso el hombre nunca le reveló al compositor su identidad, ni la del conde, ni la de la condesa muerta.

 

Se dice que Mozart pensó que la pieza estaba destinada para su propio funeral y comenzó a trabajar en la composición hacia octubre. Alcanzó a componer las primeras tres secciones, los coros y algunas partes instrumentales, pero un mes después cayó enfermo.

 

Mientras estaba en cama, le dio instrucciones a su alumno Franz Xaver Süssmayr para continuar la obra, pero nunca alcanzó a verla terminada porque falleció el 5 de diciembre de 1791. Al final, una parte de su Réquiem sonó en una misa celebrada en su honor el 10 de diciembre.

 

El lanzamiento completo de la obra se realizó en Viena, en 1973. Cuando el conde recibió su encargo intentó hacerlo pasar como suyo, pero la pieza pasó a la historia como la última composición de Mozart, bajo el nombre de Réquiem en re menor K.626.

 

Al concierto de la OSUAEH acudió David Rodríguez de la Peña, director del Conservatorio Nacional de Música, quien al finalizar la gala del jueves entregó un reconocimiento a Fernando Mejía, director del Coro del Instituto de Artes y a los solistas.

 

“Me pareció espectacular, la interpretación de la orquesta fue excelente”, expresó David Rodríguez al culminar el evento. Comentó que el programa se realizó en colaboración con el Conservatorio, al proponer a los solistas, quienes son alumnos y egresados del instituto que encabeza.

 

Al hablar sobre la participación del coro del Instituto de Artes, el director del Conservatorio Nacional manifestó: “Me parece que la Universidad está mostrando una cara de un verdadero desarrollo cultural de alto nivel”.


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