Presenta FINI teatro para desarrollar la imaginación


Dirección de Comunicación Social, 30/Abril/2018

Boletín Electrónico Informativo 236


Pachuca de Soto, Hidalgo.- Traspasar las fronteras de la imaginación fue el propósito de la obra de teatro infantil Ningún mar en ningún momento, del grupo Conejo de Papel, que se presentó en el pasillo Central del Centro Cultural “La Garza”, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), como parte del VIII Festival Internacional de la Imagen (FINI), el cual tiene como tema central este año el de fronteras.

 

El director de la puesta en escena, Mauricio Martínez Martínez, señaló que la intención de presentar esta obra a los niños y niñas, es despertar su imaginación y creatividad, a partir del teatro de papel, el cual “siempre invita a hacer algo. Muchos chicos que salen de ver nuestras puestas en escena, llegan a casa a dibujar y a recortar, y se alejan un poco de las pantallas, aunque sea por un rato. La cuestión es que los papás puedan darle seguimiento y seguir trabajando con ellos”, afirmó.  

 

La importancia de promover la creatividad y la imaginación en los niños, es que son elementos fundamentales de la vida, sostuvo el director, toda vez que ambos ayudan a resolver problemas cotidianos. “Si no ejercitamos estas dos cosas, cualquier problema, por pequeño que sea, lo delegamos. Hay cosas en que tenemos que tomar la responsabilidad nosotros como adultos y también los niños, cada cual en su nivel, para resolver las dificultades”.

 

La puesta en escena presentó la historia del niño Pablo, que está por dormirse y mientras tanto observa un planisferio que está colgado en su cuarto; de pronto entre sueños escucha la voz de su hermana que está llorando, y que en ese momento duerme en otra habitación. Estando dormido, el niño se levanta y cree que está viajando por todo el planisferio para rescatar finalmente a su hermana. De esa forma, al recorrer todo el planisferio, Pablo traspasa fronteras o barreras, viajando por todas partes por un noble propósito.

 

Esta obra teatral está pensada para infantes mayores de tres años, aunque el director consideró que en realidad es para todo el público. “Hay adultos que han visto esta obra y los ha conmovido mucho, por la historia, porque siempre tenemos un hermano, un amigo que está dispuesto a ayudarnos, o nosotros mismos estamos dispuestos a ayudar a un amigo en cualquier circunstancia, no importando qué pase”, enfatizó.

 

Toda la obra está contada con pequeñas figuras hechas de papel, pues el teatro de papel utiliza títeres hechos con este material, que son planos y no tienen mucho movimiento. A decir de Mauricio Martínez, este  tipo de teatro no es muy frecuente en México, sin embargo, tiene una tradición muy grande en Europa, donde se realiza desde el siglo XVIII.

 

De acuerdo con el director de la obra, el teatro de papel traspasa fronteras, si se considera que mezcla la narración oral con el teatro de títeres. “Es traspasar esas fronteras y unir todo. Lo más importante son las imágenes que se van creando y que están en movimiento, por lo poderoso que pueden llegar a ser”, detalló.

 

La compañía Conejo de Papel ha realizado teatro de papel desde hace tres años, con la ilustradora Ana Paula Rosales, quien escribió y dibujó la obra Ningún mar en ningún momento, y Mauricio Martínez como director. La puesta en escena se ha presentado desde hace tres años en festivales, escuelas, oficinas, cafés, entre otros sitios. Recientemente se exhibió en dos temporadas en la Ciudad de México, y también hace dos años en el Festival Internacional de Teatro en Papel, en Preetz, al norte de Hamburgo, en Alemania.

 

El director de esta obra teatral en papel invitó al público a no menospreciar el teatro infantil, y en cambio, acercarse a él y aprovecharlo como parte de la formación para ser mejores seres humanos. “Los papás y los maestros tenemos que ver mucho teatro para niños; los adultos podemos disfrutar mucho del teatro y literatura para niños. Le ponemos la categoría infantil por decir que es algo menor, algo tan simple que no importa, pero sí importa mucho porque estamos formando a los niños y nosotros aunque somos mayores también nos formamos”, puntualizó.


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