Investigadores de UAEH coordinan manual de Conabio


Dirección de Comunicación Social, 23/Abril/2018

Boletín Electrónico Informativo 218


*Incluirá recomendaciones para implementar estrategias y políticas públicas de conservación

 

Pachuca de Soto, Hidalgo.- Con el fin de generar estrategias y políticas públicas que ayuden a la conservación del medio ambiente, científicos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) participan en la realización de un manual para la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

 

Los investigadores Karina Calva, Jessica Bravo Cadena, Leonardo Fernández Badillo, Adriana Gómez Aiza y Consuelo Cuevas Cardona, encargados de coordinar esa actividad, revelaron que previamente, en 2006, se realizó un trabajo dirigido por Irene Goyenechea, con la participación de todos los miembros del área de Biología de la máxima casa de estudios de la entidad.

 

Consuelo Cuevas relató que hicieron dos volúmenes de un libro sobre biodiversidad y conservación, mismo que fue entregado a Conabio. El organismo lo avaló pero solicitó ampliar la información aún más y actualizarla. “Nosotros estamos trabajando ya, pero la Comisión Nacional también está haciendo su parte para que en manera de lo posible comience la aplicación de esta estrategia”, detalló.

 

Apenas el año pasado los investigadores de la Universidad fueron notificados sobre su participación en el manual de Conabio como coordinadores. En Hidalgo, Semarnat fue quien hizo el contacto para solicitar el trabajo. Se espera tener el documento terminado para mediados del siguiente año.

 

Al respecto, Karina Calva expuso que dicho organismo solicita normalmente este tipo de trabajos para saber con qué cuenta cada estado. “Nosotros lo que hicimos fue ponernos en contacto con investigadores, quienes enviaron sus textos. Hay quienes nos mandan algunos que no se han publicado o resultados de sus indagaciones de muchos años. Eso se resume y se pone en un lenguaje más práctico”.

 

Cada uno de los coordinadores realiza una función y dirigen una sección. Asimismo, hay participación de miembros de la comunidad científica provenientes de diversas instituciones, quienes han estudiado la entidad. Los investigadores calificaron de complementario el trabajo, pues aborda los tres niveles en los que se mide la biodiversidad: genética, especies y ecosistema.

 

Tras reiterar que el manual incluirá recomendaciones de preservación, mencionaron que en Zacualtipán y en San Bartolo Tutotepec se encuentra el árbol Fagus grandifolia, mejor conocida como “haya”, subespecie mexicana que está en peligro de desaparecer. “De hecho, nuestro estado es el único lugar del país donde se ha conservado, pero quedan algunos relictos, esto quiere decir que son poblaciones muy pequeñas”, refirió Consuelo Cuevas.

 

Añadió que la más conservada está en la zona denominada “La mojonera”, en Zacualtipán, pues los habitantes la consideran una especie emblemática porque saben que sólo ellos la tienen y la cuidan mucho. Karina Calva comentó que además la aprecian por su semilla, porque es un árbol que únicamente florea cada cuatro o seis años.

 

Respecto a otra indagación sobre el Cerro de Las Navajas, Karina Calva explicó que el autor estudió poblaciones que le permitieron determinar que hay sitios donde están conservadas y otras donde están a punto de desaparecer del lugar. “Entonces el investigador sostiene que la pérdida o desaparición a nivel local, influye directamente a la extinción”, apuntó.

 

Jessica Bravo puntualizó que otra de las contribuciones aborda el estudio de los murciélagos, animales que aportan al ecosistema. Tras señalar que uno de sus principales alimentos es la flor de gualumbo, la cual proviene del maguey, indicó que “hay grupos de ellos que pueden volar hasta 40 kilómetros en una sola noche para alimentarse. Preservar el propio maguey es importante también”.

 

Para complementar el tema, Karina Calva resaltó que al acabar con las poblaciones de magueyes se ponen en riesgo a los murciélagos, “porque aparte de ser una especie emblemática son dispersores de semillas, son polinizadores, insectívoros y ayudan a combatir plagas. Tal vez sea al que todos ven feo, pero es el menos peligroso del grupo”, expresó.

 

Por su parte, Leonardo Fernández apuntó que hacer el manual de Conabio es un gran reto para los investigadores, quienes deben comunicar y hacer entender a la sociedad la importancia de la preservación del medio ambiente. Dijo que hasta el momento el respaldo por parte del Consejo Nacional y de la misma Universidad de Hidalgo, ha sido bueno.

 

Los coordinadores del trabajo agradecieron la posibilidad de coordinarlo y el gran apoyo recibido por parte de la UAEH. Asimismo, destacaron la relevancia por contar con un programa académico de Biología en la Universidad, el cual está dando los frutos que abonan a la generación del conocimiento en Hidalgo.


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