Dirección de Comunicación Social, 15/Abril/2026
Boletín Informativo UAEH No. 124
*La tendencia minimalista funciona solo si se respalda con un análisis y estrategia de mercado
*Los diseños simples facilitan la identificación en plataformas digitales, pero su nivel de aceptación depende del público objetivo.
Actopan, Hidalgo. – Un logotipo no se simplifica por moda, sino para responder a exigencias reales y a las necesidades de los usuarios, explicó Martha Rocío Cisneros Contreras, profesora investigadora de la Licenciatura en Diseño Gráfico en la Escuela Superior de Actopan (ESAc) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
Este proceso de síntesis visual responde a que, durante los últimos años, diversas corporaciones han modificado sus marcas gráficas para adaptar su identidad visual a los entornos digitales, donde el espacio, el peso y la resolución exigen formatos más eficientes para su correcta visualización.
“Para facilitar la identificación de los íconos en aplicaciones móviles, se ha comenzado a aplicar el minimalismo; sin embargo, es fundamental diferenciar entre el minimalismo auténtico, que cumple una función clara, y el que se utiliza únicamente como tendencia, sin justificación ni base sólida para su implementación en ciertas propuestas”, subrayó la académica.
Si una empresa con una audiencia cautiva y leal decide transformar su imagen sin realizar un estudio de mercado ni desarrollar estrategias de comunicación adecuadas, el resultado suele ser contraproducente, ya que se corre el riesgo de perder los elementos que la distinguen y generar rechazo, lo que impacta directamente en su posicionamiento y ventas.
En este contexto, la investigadora Garza señaló que en sectores con alta presencia digital, como la banca móvil, las plataformas de alojamiento y la industria automotriz, por mencionar algunos, es común emplear formas simples y tipografías geométricas, una estrategia visual que puede replicarse con éxito en otros rubros si cuenta con el sustento adecuado.
No obstante, la viabilidad de estas composiciones también depende del sector al que se dirigen, debido a que los mercados presentan contrastes generacionales, contextuales e históricos. Por ejemplo, al implementar un símbolo minimalista para usuarios de mayor edad, es posible encontrar resistencia hacia la nueva imagen.
“Cuando nos estamos subiendo a una tendencia y nada más estamos trabajando para estar de moda, se genera desapego y no hay fidelidad, porque todos van a comunicar prácticamente lo mismo”, concluyó Cisneros Contreras.