Dirección de Comunicación Social, 04/Abril/2026
Boletín Informativo UAEH No.112
*Las mujeres deben dejar de ser vistas únicamente como beneficiarias y convertirse en agentes de cambio, con voz y poder de decisión dentro de los proyectos
Pachuca de Soto, Hidalgo. – “El ecoturismo suele presentarse como una alternativa sustentable para el desarrollo de las comunidades rurales; sin embargo, este modelo no siempre cumple con las demandas sociales que presentan las mujeres”, así lo plantea Tania Elizabeth Ceballos Álvarez, profesora investigadora del Área Académica de Turismo de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
La docente del Instituto de Ciencias Económico Administrativas (ICEA) menciona que el ecoturismo no debe entenderse únicamente como la realización de actividades recreativas en espacios naturales, sino como una modalidad turística ambiental, social y culturalmente responsable, orientada a la conservación de los recursos y al bienestar de las comunidades locales.
Este suele presentarse como una alternativa virtuosa donde la mujer juega un papel importante en la presentación y conservación de la cultura local, sin embargo, esta modalidad no está exenta de tensiones sociales, especialmente en lo que respecta a la participación de las mujeres en contextos rurales, es por ello que debe analizarse como un fenómeno social complejo, atravesado por estructuras de poder, roles de género y dinámicas culturales históricas.
A pesar de sus beneficios potenciales, el ecoturismo también puede reproducir desigualdades de género, donde se señala que muchas iniciativas replican la división sexual del trabajo, asignando a los hombres los roles productivos y de toma de decisiones, mientras que las mujeres quedan relegadas a labores de servicio.
La paradoja radica en que, aunque el ecoturismo ofrece oportunidades de ingreso y visibilidad, también puede profundizar la desigualdad si no se transforman las estructuras sociales que lo sostienen. El empoderamiento no ocurre de manera automática por el simple hecho de participar en un proyecto.
“El concepto de empoderamiento debe analizarse con cuidado, considerando si las mujeres tienen autonomía, capacidad de decisión y reconocimiento real dentro de las iniciativas. Estos proyectos deben incorporar una perspectiva de género que evite reproducir desigualdades y promueva una participación equitativa y justa”, recalcó la experta de la UAEH.
Es fundamental que universidades, estudiantes e investigadores continúen produciendo conocimiento crítico que contribuya a transformar el turismo en un sector más justo, incluyente y socialmente responsable. Desde la Autónoma de Hidalgo, su trabajo invita a repensar el turismo no solo como actividad económica, sino como un espacio de disputa y transformación social.