Revista Gaceta UAEH

Arte comestible: belleza que también se saborea


Por Nelly Téllez Islas
Fotografía: Carlos Alberto Martínez Ramírez y Cortesía


Arte comestible: belleza que también se saborea

Algunos consideran que el arte busca primero la belleza y después transmitir un mensaje; sin embargo, también cumple la función de expresar ideas, emociones o una visión del mundo que puede “degustarse” con todos los sentidos. De manera similar, la gastronomía no se limita a nutrir: también comunica mediante formas, colores, texturas, aromas y composiciones, convirtiendo el acto de comer en una experiencia integral.

Para profundizar en este tema, Alejandra Avila Cid, licenciada en Gastronomía por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y docente por asignatura en el Instituto de Ciencias Económico Administrativas (ICEA), explicó cómo el arte se integra en la cocina, un espacio donde no solo se mezclan ingredientes, sino que se crean experiencias que comienzan con la vista y se disfrutan plenamente con el tacto, el olfato y el gusto.



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Alejandra Avila Cid, licenciada en Gastronomía por la UAEH y docente en el ICEA.


Platos que hablan antes de ser probados



Se dice que “de la vista nace el amor”, y nunca antes esta frase había cobrado un significado tan literal, porque en la práctica gastronómica, los alimentos se transforman en composiciones visuales mediante cortes, formas y disposiciones específicas. Desde frutas talladas hasta platos elaborados, la estética rompe lo convencional para despertar interés y anticipar el sabor antes de probarlo.

Luce fácil, pero todo comienza con una idea, le sigue la selección de la materia prima y finalmente llega la ejecución mediante método y técnica para resaltar las cualidades del alimento y construir una imagen atractiva, porque el diseño del plato influye en la percepción y en la disposición del comensal hacia la comida.

Dentro de este campo destaca el mukimono, arte de tallado en frutas y verduras que representa figuras de flora y fauna. Para lograrlo, se requiere una precisión milimétrica, capaz de transformar ingredientes simples en expresiones visuales complejas y significativas. También se cuenta con el tallado tailandés enfocado en detalles florales, el chino con figuras de animales, y el japonés que integra la decoración al plato comestible.





De manera similar, el arte en hielo se integra a esta expresión a través de esculturas de gran formato utilizadas en eventos para dirigir la atención y organizar espacios, funcionando como puntos visuales estratégicos que, además de aportar valor estético, refuerzan, con su carácter efímero, la idea de apreciar el momento.

Otras manifestaciones se encuentran en la repostería artística, la chocolatería y las esculturas con azúcar isomalt, donde la base comestible se modela para crear figuras temáticas que combinan habilidades técnicas. Este tipo de actividades se presenta frecuentemente en concursos que evalúan la ejecución, la creatividad y la coherencia con un concepto.



Enseñar y aprender: un intercambio constante


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El arte no tiene una receta fija; la gastronomía no es eterna. Sin embargo, ambos nos invitan a experimentar, a sentir y a disfrutar el momento. Aunque pueden emplear materiales duraderos o técnicas tradicionales, cada plato, cada escultura comestible o creación visual es una oportunidad para experimentar belleza, técnica y emoción. Por ello, estos conocimientos deben compartirse, nutrirse y reinterpretarse constantemente para seguir despertando sentidos, transmitir emociones y dejar huella en quienes los disfrutan.

“Uno tiene bases, tiene ideas, pero cuando estas se comparten con los demás, el conocimiento se expande. Como maestra, he tenido la oportunidad de conservar mis fundamentos y, al mismo tiempo, enriquecerme con las aportaciones de los alumnos a través de sus propuestas innovadoras. Poco a poco, uno adapta lo que sabe, integrándolo en nuevas tendencias y preparaciones; los principios del conocimiento permanecen, y luego se trata de reutilizarlos y descubrir cómo aprovecharlos al máximo”, indicó.



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