Revista Gaceta UAEH

Sobre rueda nace una pasión


Por Itzel Paredes Baños
Fotografía: Alejandra Zamora Canales


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El patinaje artístico sobre ruedas es una disciplina que pocas veces aparece en el radar de la mayoría, pero que ha ganado presencia entre la juventud hidalguense; una de sus representantes es Jessica Luna Hernández Cabrera, estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, quien ha encontrado en esta práctica un espacio para desarrollarse tanto en lo físico como en lo personal.

La alumna Garza comenzó a patinar gracias al impulso de su mamá, quien siempre buscó fomentar la actividad física en su familia. Tras probar distintos deportes sin sentirse del todo identificada, un volante que anunciaba clases de patinaje despertó su interés. Desde su primera sesión, la actividad se integró a su rutina y marcó el inicio de un camino que hoy sigue recorriendo con constancia.



“El deporte te hace olvidarte de todo”, mencionó Jessica.


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Aunque muchas personas asocian el patinaje artístico únicamente con el hielo, ella explica que la modalidad sobre ruedas comparte varios elementos, pero posee características propias. Exige dominar figuras, saltos, giros y movimientos coordinados con la música, todo esto utilizando patines de cuatro ruedas. La técnica es un aspecto clave en las competencias, donde se evalúan tanto los elementos como la interpretación artística.

En Hidalgo esta disciplina aún es relativamente nueva, por lo que la infraestructura y la difusión continúan en desarrollo. Aun así, la patinadora ha logrado participar en certámenes representando al estado y ha formado un grupo de jóvenes a quienes entrena. Con su equipo han asistido a eventos en San Luis Potosí, obteniendo resultados alentadores que impulsan su crecimiento.





Uno de los retos más importantes para ella ha sido equilibrar la vida universitaria con la práctica atlética. Aunque al principio implicó un proceso de adaptación, con organización ha conseguido mantenerse en ambas actividades. Su propósito es continuar con sus estudios mientras fortalece su labor como entrenadora, motivando a más personas a acercarse al patinaje.



“Siempre he pensado que no hay imposibles; si lo quiero y trabajo por ello, lo voy a lograr”, afirmó.



El acompañamiento familiar ha sido fundamental en su trayectoria. Sus seres queridos han estado presentes en cada etapa, desde la búsqueda de espacios para entrenar hasta su participación en competencias. Ese apoyo también influye en las niñas que entrena, quienes encuentran en esta actividad una forma de desarrollar disciplina, seguridad y habilidades de convivencia.

Finalmente, invita a quienes tengan curiosidad a conocer el patinaje artístico sobre ruedas, ya que puede practicarse desde edades tempranas y contribuye al desarrollo físico y social. Quienes deseen involucrarse pueden acercarse al Club de Patinaje Artístico Pachuca “Club Dragones”, donde continúa formando a nuevas generaciones interesadas en esta modalidad que busca consolidarse en el estado.