Mamíferos de Hidalgo y los retos de su conservación
Por Eva Becerril
Fotografía: Alejandra Zamora
Hace unas semanas, las imágenes de un puma sentado en entre los matorrales del municipio de San Agustín Tlaxiaca, a escasos kilómetros de la zona metropolitana de Pachuca, se viralizaron en redes sociales. La sorpresa de propios y extraños no se hizo esperar, mientras surgían infinidad de preguntas que desembocaban siempre en una misma inquietud: ¿este tipo de ejemplares están tan cerca de las ciudades?, ¿representan un peligro para las personas?, ¿qué otros mamíferos habitan en Hidalgo?
Para dar respuesta a estas inquietudes, Revista Gaceta UAEH consultó a Dante Alfredo Hernández Silva, académico del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI), quien explicó que nuestra entidad posee una de las mayores diversidades biológicas del centro del país. En cuanto a mamíferos, se han documentado hasta 150 especies, aunque el número real podría ser aún mayor.
Taxonomía de mamíferos hidalguenses
Dante Alfredo Hernández Silva, académico de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
En el territorio hidalguense habita casi una tercera parte de todos los mamíferos de México, una cifra notable si se considera la diversidad de formas, tamaños y funciones ecológicas que desempeñan estas especies. Sin embargo, esta riqueza también implica retos: cerca del 10% de estas especies registradas en el estado se encuentran bajo algún nivel de protección, de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010. Conocer su clasificación permite dimensionar la complejidad de los ecosistemas hidalguenses y la importancia de su conservación.
Hidalgo alberga el 30 % de los mamíferos del país.
Entre los mamíferos más comunes se encuentran los tlacuaches, pertenecientes al orden de los Didelphimorphia, en la familia de los Didélfidos, con cuatro especies registradas en el estado. También habita un armadillo (cingulata) y un oso hormiguero (pilosa), además de especies de musarañas.
Uno de los grupos más abundantes es el de los murciélagos (quirópteros), con entre 58 y 59 especies, fundamentales para el equilibrio ambiental, ya que controlan plagas, polinizan plantas y dispersan semillas.
Otros grupos numerosos son los conejos y liebres (lagomorfos), que se suman a las ardillas, tuzas, ratones, ratas, puercoespines y el tepezcuintle o tuza real (roedores). Dentro de los carnívoros, Hidalgo alberga una notable variedad con seis tipos de félidos: puma, jaguar, ocelote, tigrillo, gato montés y yaguaroundi; cánidos como el coyote y la zorra gris; mustélidos como tejones, comadrejas y nutrias de río; mefítidos como zorrillos; prociónidos como mapaches, coatíes y cacomixtles norteños; y úrsidos, entre los que destaca el oso negro.
Finalmente, en los bosques y matorrales del estado también habitan los artiodáctilos, representados por el venado cola blanca, el temazate o cuachicoco, así como el pecarí de collar. Toda esta variedad demuestra que Hidalgo sigue siendo un refugio para mamíferos ampliamente distribuidos y otros de presencia más discreta, pero igualmente esenciales para mantener el equilibrio ecológico.
La diversidad oculta
Alfredo Hernández Silva señaló que el estado alberga a los seis felinos silvestres de México: el gato montés (Lynx rufus), puma (Puma concolor), jaguar (Panthera onca), yaguarundi (Herpailurus yagouaroundi), tigrillo (Leopardus wiedii) y ocelote (Leopardus pardalis). Sin embargo, la falta de censos recientes y de monitoreo constante impide conocer el tamaño real de las poblaciones.
El gato montés es el más abundante y mejor documentado, mientras que el jaguar, considerado la especie más importante de mamíferos del estado, parece ser el más escaso, concentrado principalmente en el Parque Nacional Los Mármoles y áreas limítrofes con Querétaro.
Además de los felinos, la entidad alberga especies que rara vez aparecen en estudios oficiales, pero que las comunidades reconocen:
- Mico de noche (Potos flavus): Conocido como martucha, cacaychango o cacaimún, presente en Atlapexco, Huautla y Tlanchinol. En muchas ocasiones, las y los pobladores lo han confundido con el mono araña.
- Grisón (Galictis vittata): Mamífero de pelaje blanco y negro, registrado en Lolotla, Zacualtipán y la región húmeda cercana al Golfo de México.
- Tejón norteño (Taxidea taxus): Reportado históricamente en Tula y Huichapan, aunque sin registros recientes.
Presas y depredadores
El especialista explicó que para analizar a los grandes felinos y favorecer la recuperación de sus poblaciones, primero es necesario conocer el estado de sus presas. En su mayoría se alimentan de venados y pecaríes, presentes en gran parte del estado, los cuales son considerados la clave para entender y atender a los depredadores.
- Venado cola blanca (Odocoileus virginianus): Presente en el Valle del Mezquital, Zacualtipán, Tepehuacán, Tlanchinol y Huejutla; asimismo, en la Sierra de Actopan y Pachuca.
- Venado temazate (Mazama temama): También llamado guachacal o guachicoco, habita en Huehuetla, San Bartolo Tutotepec, Huautla, Tenango de Doria, Tlanchinol y la zona mesófila de la entidad.
- Pecarí de collar (Pecari tajacu): Común en el Valle del Mezquital y zonas tropicales. Es una presa primordial para el jaguar y el puma.
Evaluar su estado de conservación es importante, ya que contar con poblaciones saludables de estos animales reduce la presión de depredación sobre el ganado, como las ovejas, bovinos, porcinos o equinos, y con ello los conflictos con las comunidades.
Áreas naturales protegidas
Al menos 100 especies de mamíferos se encuentran dentro de cuatro áreas naturales protegidas del estado: la Barranca de Metztitlán, el Parque Nacional Los Mármoles, el Parque Nacional El Chico y el Parque Nacional Tula.
Estos sitios funcionan como refugios para jaguares, pumas, tigrillos y ocelotes, aunque la presión humana y la fragmentación continúan amenazando los ecosistemas, alertó el investigador de la Autónoma de Hidalgo.
El puma de San Agustín Tlaxiaca
Puma captado en el municipio de San Agustín Tlaxiaca durante 2025. Imagen tomada de las redes sociales.
El caso del puma fotografiado en San Agustín Tlaxiaca resulta atípico, porque se trata de una zona con baja conectividad ecológica, escasez de presas silvestres y una fuerte actividad humana, condiciones que suelen limitar la presencia de carnívoros de gran tamaño.
Este tipo de registros no es común en áreas periurbanas (zonas de transición entre el campo y la ciudad), por lo que el hecho generó inquietud entre habitantes, quienes se preguntaban por la cercanía del animal y la posibilidad de un ataque.
El reciente avistamiento de un puma en San Agustín Tlaxiaca reabre el debate ambiental en Hidalgo.
No obstante, el comportamiento del ejemplar no sugiere una amenaza inmediata para la población. Hernández Silva explicó que los grandes felinos suelen evitar el contacto con las personas y que desplazamientos como este pueden obedecer a la búsqueda de alimento, agua o nuevas áreas de refugio, especialmente en temporadas de cambio ambiental. Tampoco se descarta la posibilidad de que se trate de un ejemplar que haya escapado del cautiverio.
Para prevenir ataques al ganado, el académico Garza recomienda la implementación de corrales nocturnos reforzados, así como capacitación y estrategias comunitarias para reducir agresiones y represalias contra los felinos.
Conservar la biodiversidad
Parque Nacional Los Mármoles, en el estado de Hidalgo. Wikimedia Commons.
La riqueza de mamíferos en Hidalgo es vasta, pero también frágil. La falta de monitoreo, el crecimiento urbano, la reducción de presas y la pérdida de conectividad ecológica ponen en riesgo a numerosas especies, algunas de las cuales podrían desaparecer sin haber sido estudiadas.