Actualmente, los sistemas biométricos son utilizados por los sistemas de seguridad para detectar delincuentes; sin embargo, en la obra Nivel de Confianza (2015) de Rafael Lozano-Hemmer, el sistema se diseñó como un acto sociocultural para que el público interiorizará la búsqueda de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. La identidad de los estudiantes que en su mayoría tiene rasgos indígenas conduce a reflexionar si su desaparición responde a la idea racista y clasista de eliminar de la tierra todo aquello que sea diferente, opuesto o singular. En el año 2018, Nivel de Confianza se presentó en el XII Simposio de Artes Visuales, generando entre los estudiantes interesantes comentarios y reflexiones sobre el crimen de lesa humanidad y el contexto mexicano.