Previous Page  56-57 / 68 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 56-57 / 68 Next Page
Page Background

54

55

M

ujeres

insumisas:

Elisa Acuña, cien años después

por Adrián Cienfuegos*

urante los festejos del Centenario de la Revolución

y el Bicentenario de la Independencia de México

en el año 2010, se inauguró en la ciudad de Pachuca

la Rotonda de Hidalguenese Ilustres, un monu-

mento compuesto por doce columnas de cantera

en homenaje a igual número de destacados personajes. Entre mili-

tares, generales, coroneles, gobernadores y otros homenajeados se

encuentra una mujer, la maestra Elisa Acuña, cuyos restos fueron

exhumados y trasladados para la ocasión del Panteón de Dolores

de la Ciudad de México. Periodista, maestra, anarquista, misio-

nera educativa, esta mujer emblemática ha regresado a su tierra

después de más cien años para, tener, de nuevo, un lugar en la

Historia.

La vida extraordinaria de Elisa Acuña inicia el 8 de octubre

de 1887 en Mineral del Monte. A los trece años se graduó como

maestra y sólo un año después se incorporó al Club Liberal Pon-

ciano Arriaga. Con una despierta sensibilidad de justicia social,

la joven maestra entabló relaciones con los hermanos Ricardo y

Enrique Flores Magón, dirigentes del movimiento obrero-sindical

y precursores del anarquismo en México, y participó en el Primer

Congreso de Clubes Liberales.

Frente a una realidad injusta, comenzó a escribir artículos don-

de atacaba al gobierno de Porfirio Díaz, la mayoría de ellos publi-

cados en el diario

Excélsior

del estado de Veracruz. En 1903 formó

parte de la mesa directiva del Club Liberal Mexicano junto a Juana

Belén Gutiérrez de Mendoza y María del Refugio Vélez, una agru-

Soldaderas en un campo militar. Archivo Casasola. © 5886.CONACULTA.INAH.SINAFO.FN.MÉXICO. Arriba en recuadro, la maestra Elisa Acuña al centro.