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Así, esta observación previa,

de carácter tecnicista, que nos

permite diferenciar entre el hecho

gráfico del verbalizar (formalizar)

la imagen y el hecho reproductivo

de su estampación (impresión),

nos conducirá directamente al se-

gundo concepto que deberíamos

analizar para concluir.

2.

La idea de “estampar” o, más

precisamente, de “imprimir”, no

coincide necesariamente con la

de “grafiar”, como ha quedado de-

mostrado mediante los anteriores

ejemplos de la fotografía digital

como rejilla binaria y programa-

ble del proceso de digitalizar la

captura de la imagen-luz, y de las

xerografías devenidas del proceso

mecanizado del conformar elec-

trostáticamente una imagen laten-

te, que ha sido capturada y trans-

portada posteriormente hasta la

“plancha” reproductiva mediante

aquellos dispositivos ópticos im-

plementados durante el proceso

electrográfico.

En los procesos mecanizados

que pretenden “grafiar visual-

mente” la imagen formal (es de-

cir, sensible) de las cosas y que

han ido apareciendo y desarro-

llándose a lo largo de los siglos

xix y xx (fundamentalmente con

la fotografía, la electrografía, la

holografía y la infografía), se pue-

de observar con claridad que la

acción de grafiar –escribir– imá-

genes no coincide con la acción

de estampar –fijar éstas sobre una

superficie estable.

Esta afirmación nos posibilita el

comprender y analizar algunas de

las particularidades de los nuevos

procesos tecnológicos de la ima-

gen que actualmente manejamos

y, precisamente, van a establecer

nuevas premisas (en algunos ca-

sos) y a ampliar –redefiniendo–

(en otros) conceptos fundamenta-

les como son el de “gráfica” y el de

“estampa” (o impresión) para diri-

girnos hacia una potencial

Teoría

contemporánea de lo visual

.

La gráfica se expande concep-

tual y funcionalmente en el con-

texto de los procesos y tecnolo-

gías electrónicas y digitales :

La idea de “estampar”, o más precisamente,

de “imprimir”, no coincide necesariamente

con la de “grafiar”.

• al proyectar el campo visual a tra-

vés de la línea-tiempo,

• al atender al proceso como parte

consubstancial del hecho artístico,

• al fijar en tiempo real el devenir de

lo gráfico, constituyéndolo como

memoria automatizada del proce-

so de autogeneración,

• al grafiar (“escribir”) a la distan-

cia, separando espacio-temporal-

mente el acto de escribir (grafiar)

del acto de estampar (imprimir,

reproducir) –al virtualizar, des-

materializando, no sólo el proce-

so del “escribir” (grafiar), sino el

proceso del estampar (imprimir,

reproducir).

Así, el fijar sobre la rejilla digi-

tal en código binario lo verbaliza-

do (lo escriturado), no sólo habili-

ta una gráfica multimedial, sino que

se faculta a ésta para reproducir des-

materializadamente suproceso de ser

(así como a toda imagen expandida

que pertenezca a la secuencia de

imágenes que, como la escritura,

se suceden sobre la línea espacio-

temporalmente discontinua del

fluir de lo virtual-virtualizado).

Esta argumentación permitiría in-

corporar por derecho propio al di-

bujo sintético, en movimiento, inte-

ractivo y autogenerativo, ejecutado

mediante programas informáticos

(como puede ser

Flash

) y repro-

ducidos de manera dinámica en la

pantalla de un ordenador o proyec-

tado como

luz-bit

, dentro de una

disciplina tradicional como es la del

grabado –ahora redefinida por su

ampliación conceptual.

Qué es, entonces, la “gráfica

digital” sino la escritura, la verba-

lización visualizada mediante los

lenguajes y los códigos de repre-

sentación de lo binario. ¿Es cual-

quier gesto visual que acontezca

en el territorio de lo digital? Qué

es la estampa digital sino aquella

fijación de lo grafiado por medios

binarios.

Sin embargo, debemos poner

atención, pues la única estampa

(impresión) digital que existe es

aquella que utiliza como gramáti-

ca lo mecánicamente electrónico,

o aquello que ha sido estratificado

mediante la malla de

puntos-pixel

.

No podemos definir como es-

tampa o impresión digital, por

ejemplo, al proceso de fijación sobre

una superficie objetual y estable que

ha utilizado para su formalización

los procesos convenciones de la fo-

tografía química, aunque la imagen

que se esté imprimiendo haya sido

enviada directamente a la unidad

de impregnación desde un orde-

nador (o cualquier otro dispositivo

electrónico o digital de creación o

visualización) o bien su gramática

visual sea iconográficamente “ci-

bernética”.

Si estampar (imprimir) es de-

jar huella de lo escriturado sobre

una superficie estable, su gramá-

tica impresiva son

bits pixelizados

y la superficie de representación

es la rejilla retroalimentaria de

una pantalla de un ordenador in-

formático entonces, sólo entonces,

podríamos decir con propiedad

que aquella gráfica que evoluciona

dinámicamente sobre la línea espa-

ciotemporal en su proceso de con-

formación (formalización) es ver-

daderamente una “estampa digital”.

Pero definitivamente lo es si, ade-

más, este proceso ha sido guardado

en una memoria digital (

record +

save

) y se está reproduciendo conti-

nuadamente. Es decir, si la estampa

(la estampación, la impresión o re-

gistro de su escritura visual) se ha

efectuado sobre una superficie (en

este caso el disco duro de un orde-

nador o cualquier otro soporte de

almacenamiento informático) y su

texto visual se reproduce (se visua-

liza) de forma continuada, donde

se puede apreciar su gráfica (o pro-

ceso gráfico).

Estas sutiles apreciaciones po-

drían soportar un complejo mapa

topológico donde poder ubicar,

redefinidas, ideas bien construi-

das respecto de los conceptos fun-

damentales actuales en torno a la

gráfica, lo gráfico, la impresión y

la estampa o grabado.

Manuel Franquelo. The Lenguage of Things,

2001. Serie de fotografías de Polaroid es-

caneadas y manipuladas por el artista. Las

imágenes digitales resultantes fueron trans-

feridas a una plancha de cobre y grabadas al

foto aguatinta. Franquelo grabó directamen-

te una segunda matriz con marcas de punta

seca. Estampación superpuestas de las dos

planchas en papel Japón sobre Arches de

400 gr., 200 x 250 mm. La serie original es

de 14 estampas.

Páginaanterior:AdamLowe.“Emulsión”,2000.

Selección de imágenes a partir de un video rea-

lizado por Adam Lowe y Dave Tovee. Estampa-

ción superpuesta de tres planchas de cobre so-

bre papel Moulin du Gué de 270 gr., 500 x 650

mm. La serie original es de nueve estampas.