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El arte de la fotografía ofrece un hermoso símbolo. “Tomamos” el paisaje,

el fenómeno o el rostro. Luego lo revelamos. Pero lo que necesitó luz,

exposición, sólo podrá ser “poseído” en la oscuridad

.

George Perros,

Papiers collés

Frente al horizonte. Arte y natura

leza

Escaleras al cielo,

1999

Nubes de algodón,

2004

Página anterior:

Espejismos, 2002

El árbol. 2000

Rocas azules en el lago salado de Atacama, 2008

Alfredo De Stéfano

Un árbol en medio del paisaje desértico estremece por su hermosura y

soledad. Ante el horizonte, la persistencia de la vida se impone entre la

fascinación y la extrañeza de un aparente vacío frente a la inmensidad de

la tierra. Alfredo De Stéfano interviene artísticamente en la naturaleza y

la recrea: explorando los desiertos de México y el mundo ha consolidado

una reconocida obra.

La complejidad del paisaje, que a primera vista podría parecer el

más directo de los géneros artísticos, es revalorizada por De Stéfano

quien, a partir de recursos como la instalación y el llamado

land-art

,

lo resignifica en una conjunción de elementos naturales y manufactu-

rados que, sin forzarlos, conviven en el espacio estético de la imagen.

El paisaje es el pretexto de una reflexión sobre el tiempo y el espacio, la

naturaleza breve y cambiante de la luz, la sensación casi insoportable

de la vasta amplitud; el origen, el sentido de lo animado e inanimado,

lo ajeno y lo propio. Como una extraña espiritualidad del artificio.

Al montar escenarios en la vastedad impersonal del desierto, Al-

fredo De Stéfano provoca un estremecimiento en el espectador al

integrar, por ejemplo, una manguera sobre la arena, un círculo de

lingotes de hielo bajo un sol implacable o una pared de ladrillos en

medio de la nada.

Son metáforas perturbadoras de la permanencia del hombre en

el planeta. Arte y naturaleza, como dos líneas paralelas imposibles

de entrelazar, se encuentran en el horizonte.

Alfredo De Stéfano, como Leo Nash, Allan McCollum y otros

artistas visuales, no se asume como un espectador pasivo que re-

produce la realidad: “Soy un artista que reflexiona sobre la inter-

vención, siempre tengo contacto con biólogos, paleontólogos, ar-

queólogos […]. Así es como llego a conocer lo que sucedió aquí

hace miles de años y a preguntarme cómo regresar no sólo lo que el

hombre sino lo que el tiempo le quitó”.

por Juan Manuel Ramírez