Antecedentes

ESCUELA SUPERIOR TIZAYUCA


A lo largo de su vida académica, desde su fundación en el año 2001 como “Campus Tizayuca”, la Escuela Superior de Tizayuca, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, es parte de la historia en este municipio, ya que es una institución que ha cambiado con la finalidad de dar respuesta a las realidades y hechos emergentes de la región ofertando cuatro programas educativos; la Licenciatura en Turismo, la licenciatura en Gestión Tecnológica, (Programas Educativos Acreditados por los CIEES como Programas de Calidad), el de Ingenierías en Tecnologías de Automatización y el de Ingeniería en Computación; son programas diseñados con base en el Modelo Educativo basado en Competencias, que permiten asegurar una educación de calidad, que abren las puertas del conocimiento a jóvenes de todos los extractos sociales, que han podido estudiar y egresar de sus aulas y que al mismo tiempo nos permite llevar una colaboración estrecha con organizaciones de los sectores productivo, público y social.

La actual sociedad del conocimiento está transformando a las sociedades industriales en sociedades basadas en el conocimiento y la innovación. En la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, el Plan de Desarrollo Institucional (PDI) 2011-2017, se constituye como un instrumento que nos permite garantizar indicadores básicos, que hoy exigen los procesos de enseñanza y que estratégicamente están plasmados en el PDI 2011-2017 de la ESTi; que articulan los compromisos institucionales, con objetivos y políticas que permiten establecer los proyectos indicativos que la sociedad demanda.

Y es en esta dirección donde centramos nuestros esfuerzos, proponiéndonos avanzar como una institución con mayor relación con el entorno, redimensionando las cinco herramientas fundamentales del quehacer universitario; la docencia, la investigación, la extensión, la vinculación y la administración, con las cuales lograremos posicionar a la escuela, como una de las mejores de la región y con un testimonio de que el continuo de ideas y de cambio tienen una realización.

Se trata de un aliciente, una instancia concreta que fortalece nuestro compromiso con la calidad de la educación, para convertirse en un aporte al progreso social, económico, moral e intelectual con las causas y necesidades de la sociedad.




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