Introducción:
La investigación educativa ha crecido en importancia en los últimos
tiempos, en buena parte debido al carácter estratégico que tiene la
educación en las sociedades contemporáneas.
Existe un consenso mayoritario en aceptar que actualmente vivimos
en la sociedad del conocimiento en la que el saber, las actitudes y
las competencias son pieza fundamental para sustentar el desarrollo
con perspectiva de sustentabilidad y bienestar
a largo plazo. Además de ser activo fundamental de la nueva riqueza
de las naciones, el conocimiento es pieza vertebral para sustentar
el avance del conocimiento, el desarrollo tecnológico, la convivencia
humana y la formación de una nueva ciudadanía democrática.
De ahí que sea inaplazable recuperar los avances logrados por las
ciencias de la educación para producir nuevo conocimiento que haga
posible, además de comprender, entender y explicar la naturaleza e
implicaciones contemporáneas de la educación, su utilización para impulsar
estrategias de innovación y desarrollo que permitan atender con calidad,
equidad y pertinencia las necesidades educativas de los diversos grupos
de población que conforman, la cada vez más diversa y plural, realidad
mexicana.
Esto debe constituir una prioridad dentro de las agendas de las
instituciones que tienen el enorme reto de ofrecer servicios educativos
en función de las necesidades, prioridades, oportunidades, estrategias
y nuevos contextos sociales de un mundo crecientemente globalizado
y más integrado en la cultura, la política, la economía, la tecnología
y la educación.
Para la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en congruencia
con su misión, visión y estrategias de corto, mediano y largo plazo,
es menester atender la investigación educativa como uno de sus retos
fundamentales para incrementar la relevancia y contenido de sus programas
académicos y ofrecer oportunidades mayores, en cantidad y calidad,
para que las generaciones actuales y futuras adquieran la formación
que exige el desarrollo del estado de Hidalgo y el país en su conjunto.
Para coadyuvar al cumplimiento de esta finalidad, inaplazable y
estratégica, el Centro de Investigación en Ciencias y Desarrollo
de la Educación (CINCIDE), genera y aplica conocimiento de
vanguardia en el ámbito de las ciencias de la educación, impulsando
modelos de innovación y desarrollo congruentes y pertinentes a las
necesidades institucionales y sociales de la universidad, de Hidalgo
y el país, y apoyando la formación profesional y de cuerpos académicos
sólidos capaces de desplegar su conocimiento, creatividad y talento
en beneficio de la educación, la investigación educativa y su vinculación
con el desarrollo humano y social de la entidad.
En consecuencia, el Centro se sustenta en una propuesta innovadora
en sus programas de investigación, organización, estructura y estrategias
de vinculación interna y externa. En tales términos, impulsa el conocimiento
de vanguardia en las ciencias de la educación, con base en el cual
se apoya la innovación y desarrollo de los programas académicos de
la universidad y del sistema educativo hidalguense. Asimismo, consolida
y crea líneas de intercambio y colaboración académica que lo mantenga
a él y a nuestra casa de estudios, permanentemente actualizados en
las cuestiones educativas más relevantes en el ámbito nacional e internacional.
Filosofía
y modelo:
El CINCIDE, en forma congruente con las tendencias
mundiales de investigación educativa y el desarrollo de las disciplinas
científicas, se sustenta en varios principios que otorgan a su trabajo
un carácter propio. Admite la necesidad del pensamiento complejo para
identificar problemas y solucionarlos; acepta la visión de totalidad
y la perspectiva sistémica para ordenar la realidad y enfrentarla;
suscribe la necesidad e importancia de la información, el dominio simbólico
y la construcción de realidades abstractas como elementos indispensables
del pensamiento; comulga con la diversidad y el reconocimiento a diversas
formas de acceso a la realidad; concibe al trabajo entre equipos, las
estructuras de interacción en red y la relevancia de la intersubjetividad como criterios de desarrollo permanente;
y conviene en la fuerza de los métodos de trabajo y las operaciones
mentales e instrumentales para producir conocimiento socialmente útil
y adémicamente relevante. Entre los componentes
principales del modelo que sustenta al Centro, pueden mencionarse los
siguientes:
Interdisciplinariedad:
Al asumir que la educación es un objeto que crece en complejidad
social, humana e institucional exigiendo diversidad de perspectivas,
la articulación de propuestas de análisis y el diseño de propuestas
integradas de innovación y desarrollo.
Pluralidad
y objetividad:
Al reconocer la diversidad teórica, metodológica y tecnológica como
elementos indispensables para crear modelos de explicación, interpretación
y comprensión de fenómenos educativos complejos pero admitiendo la
necesidad del rigor y la argumentación en las estrategias de investigación
que puedan ser sometidos al escrutinio de la comunidad académica.
Transparencia
y calidad:
Puesto que el trabajo
de investigación educativa no debe esconder intereses políticos o partidarios,
sino que se rige por criterios de ética científica y reivindica la falsabilidad de sus proposiciones, modelos y hallazgos siempre
que se planteen contrargumentos demostrables,
válidos y confiables.
Colegialidad responsable:
Al admitir que la complejidad
del conocimiento requiere de la cooperación y el trabajo conjunto,
la evaluación entre pares académicos y el enriquecimiento colectivo
de propuestas de indagación y descubrimientos científicos.
Sustentabilidad:
Al reconocer como retos
de la investigación educativa, las necesidades sociales y educativas,
el mejoramiento de la calidad de vida de los distintos grupos de población
y la responsabilidad de las instituciones sociales para fomentar el
bienestar y el desarrollo humano.CINCIDE
Componentes
del modelo

La propuesta
del CINCIDE es peculiar e innovadora debido a que
involucra una visión y perspectiva acorde con los nuevos contextos
de generación y aplicación de conocimientos.
No se trata de una propuesta que se centra en una visión tradicional
del "academicismo puro" donde se cultiva la erudición y el pensamiento
como fines propios y autocontenidos. Por
el contrario, se trata de una iniciativa en la que la reflexión científica,
el rigor teóricometodológico, la autonomía,
el juicio crítico y la libertad son sensibles a los problemas educativos,
a sus necesidades más apremiantes y a las exigencias de acción e intervención para resolverlas.
La investigación educativa que se desarrolla se alimenta ciertamente,
de los avances más sobresalientes de los diversos campos disciplinarios,
de las tecnologías y de los debates filosóficos, epistemológicos, éticos
y políticos más fuertes de nuestros tiempos. Pero lo hace con una preocupación
muy clara por la innovación y el desarrollo educativo de la universidad,
del estado y del país en su conjunto. En consecuencia su visión es
estratégica: construye problemas, define marcos teórico - metodológicos
y utiliza tecnología en el marco de una agenda de prioridades, de posibilidades
y de posicionamiento institucional de acuerdo con oportunidades y políticas
de desarrollo académico.
Por esta razón su apertura a las ciencias de la educación, a las
ciencias sociales y humanidades y a las diversas contribuciones del
conjunto de paradigmas científicos y disciplinas aplicadas está marcada
por prioridades temáticas, ejes de análisis y proyectos de investigación
orientados institucionalmente, convergente con necesidades teóricas
pero también con necesidades educativas consistente y riguroso con
la ciencia básica, pero sensible a las necesidades de aplicación, intervención
y desarrollo educativo; abierto a la crítica epistémica y
a las revoluciones teóricas y discursivas, pero comprometido con la
práctica; respetuoso de las tradiciones institucionales y las expectativas
teórico - políticas, pero estimulante de la innovación y las propuestas
de desarrollo; en fin, abierto, crítico, plural, diverso, pero orientado,
con precisión de
en la que la reflexión científica,
el rigor teóricometodológico, la autonomía,
el juicio crítico y la libertad son sensibles a los problemas educativos,
a sus necesidades más apremiantes y a las exigencias de acción e intervención
para resolverlas.
La investigación educativa que se desarrolla se alimenta ciertamente,
de los avances más sobresalientes de los diversos campos disciplinarios,
de las tecnologías y de los debates filosóficos, epistemológicos, éticos
y políticos más fuertes de nuestros tiempos. Pero lo hace con una preocupación
muy clara por la innovación y el desarrollo educativo de la universidad,
del estado y del país en su conjunto. En consecuencia su visión es
estratégica: construye problemas, define marcos teórico - metodológicos
y utiliza tecnología en el marco de una agenda de prioridades, de posibilidades
y de posicionamiento institucional de acuerdo con oportunidades y políticas
de desarrollo académico.
Por esta razón su apertura a las ciencias de la educación, a las
ciencias sociales y humanidades y a las diversas contribuciones del
conjunto de paradigmas científicos y disciplinas aplicadas está marcada
por prioridades temáticas, ejes de análisis y proyectos de investigación
orientados institucionalmente, convergente con necesidades teóricas
pero también con necesidades educativas consistente y riguroso con
la ciencia básica, pero sensible a las necesidades de aplicación, intervención
y desarrollo educativo; abierto a la crítica epistémica y
a las revolucionesteóricas y discursivas, pero comprometido con
la práctica; respetuoso de las tradiciones institucionales y las expectativas
teórico - políticas, pero estimulante de la innovación y las propuestas
de desarrollo; en fin, abierto, crítico, plural, diverso, pero orientado,
con precisión de prioridades y contribuyendo de facto al cambio de
la educación en la entidad y el país.
El CINCIDE también articula y enlaza cuerpos académicos,
crea investigadores especializados en educación que mantienen comunicación
estrecha con otros investigadores, especialistas de los campos disciplinarios
y de los programas de formación que ofrece la universidad en sus diferentes áreas
y carreras. Involucra, por tanto, una filosofía de organización basada
en la colegialidad vigorosa, el intercambio académico y la vinculación
educativa, social y productiva.
Supone, también, un espacio para la construcción del trabajo interdisciplinario
y el trabajo interactivo entre sus programas de investigación, proyectos
e investigadores y docentes de diferentes áreas de la universidad.
Objetivos:
· Generar y aplicar conocimientos en áreas relevantes de las ciencias
de la educación que sean consistentes con las necesidades de innovación
y desarrollo educativo en la UAEH y la entidad.
· Impulsar y consolidar cuerpos académicos sólidos dedicados a la
investigación educativa y a la formación de profesionales de la educación
con altos niveles de excelencia.
· Mejorar la calidad de los programas de formación, mediante la integración
adecuada de las funciones de investigación y docencia, tutoría y gestión
académica.
· Contribuir al desarrollo educativo del Estado con información, saberes, propuestas y estrategias de innovación y mejoramiento
de la calidad educativa.
· Mejorar la posición institucional de la UAEH en el contexto nacional
e internacional de la investigación educativa y la calidad académica
de servicios educativos que ofrece.