Antecedentes
Como
una exigencia de la Secretaría de Educación Pública
en 1997, se planteó la necesidad de organizar de manera diferente
el quehacer institucional en el campo de las Ciencias Sociales y Humanidades;
los académicos de las áreas afines a estos campos, se
dieron a la tarea de elaborar un documento que buscaba plantear una
nueva visión de la actividad académica, donde se vincularan
las funciones sustantivas de la educación superior: Docencia,
Investigación y Extensión de la Cultura, como
un todo interactuarte y no como funciones que se realizaran
por separado,
ajenas
unas de otras.
Anterior
a este esfuerzo, las Ciencias Sociales y Humanidades se habían
caracterizado por un desarrollo independiente, en donde las funciones
sustantivas, habían generado una diversidad de conceptualizaciones
de ellas, predominando una visión fragmentada entre las unidades
académicas que realizaban alguna función dentro de las
Ciencias Sociales y Humanidades, no sólo entre las que realizaba
Docencia e Investigación, es decir, entre Institutos y Centros
de Investigación sino que este fenómeno se dió entre
los propios Institutos de Ciencias Sociales, Ciencias Contable Administrativas
y la Escuela de Trabajo Social.
Se
enfatizó la profesionalización, es decir, la producción
de egresados para insertarse en el ejercicio profesional, priorizando
las carreras en las áreas del Derecho, Administración
Privada, Contaduría, Administración Pública y
Trabajo Social, que el mercado laboral demandaba, sin tener la perspectiva
del desarrollo de otras disciplinas sociales.
Como
producto del trabajo académico realizado en 1997, se elabora
un documento que plantea la necesidad de reagrupar en una sola dependencia
de Educación Superior a las disciplinas de las Ciencias Sociales
y las Humanidades, con la posibilidad de ampliar la oferta educativa
con nuevas licenciaturas en estos campos; dando por resultado el documento “Programa
del Mejoramiento del Profesorado del Instituto de Ciencias Sociales
y Humanidades”.
Este
documento a partir del año de 1997 se transformó en
rector de las acciones emprendidas con el propósito de integrar
las actividades de Docencia, de Investigación y de Extensión
como un proceso dinámico. Para lograr estos objetivos, se plantea
una estructura organizacional, menos burocratizada y más horizontal,
con fuertes interacciones entre las dependencias, sus funciones y los
sujetos responsables de la concreción del trabajo académico.
Se
presenta un organigrama que permite visualizar y distinguir cada
uno de sus
componentes estructurales; el documento incluye el nombre
del puesto, el objetivo y funciones principales; haciendo la aclaración
que su nivel de generalidad, propicia el desarrollo creativo de quien
desarrolla el puesto, al no establecer ninguna limitación para
su eficaz desempeño.
Actualización:
Febrero, 2008