SITUACIÓN DE SALUD EN EL ESTADO DE HIDALGO.

Para analizar la situación de salud en el estado se desarrollan los indicadores de población, factores condicionantes, daños a la salud y la infraestructura de servicios de salud en la entidad.

Población

Según datos del INEGI (2006),  así como de la SSA (2005) la entidad cuenta con 84 municipios y 4,463 localidades, de éstas el 98% son localidades menores de 2500 habitantes, 1.7% de 2500 a 14,999 habitantes,  y 0.3% a localidades mayores de 15,000 habitantes. Las localidades de acuerdo al índice de marginación del Consejo Nacional de Población (CONAPO), 26.8% son de alta marginación, 21.8% de media, 12.4% de baja y 3.79% de muy baja marginación. Los nichos de mayor pobreza se concentran en 27 municipios de alta marginación, en donde habita la mayoría de la población indígena, que representa el 17.5% del total de la población en la entidad. Cerca del 18.5% del total de la población hidalguense habla alguna lengua indígena.

La tasa de crecimiento de la población en 1995 fue de 2.0 cercana a la media nacional que es de 2.3. La población total para el año 2000 es de 2,845 753 habitantes, las mujeres representan el 51.8%. La tasa de crecimiento observada en el estado refleja un comportamiento francamente descendente.

El grupo de edad con el porcentaje más alto es el de 5 a 9 años de edad con 12.6% y el grupo menor de 24 años representa el 57.2% del total de la población.

El 52.5% de la población se encuentra en el área rural dispersa, el 28.9% en el área rural concentrada. El estado cuenta con 3722 localidades menores de 500 habitantes donde habitan el 50.42% del total de la población, 650 localidades de 500 a 2499 habitantes,  76 de 2,500 a 14,499 y 15 mayores de 15,000 habitantes.

El crecimiento exponencial de las zonas urbanas de la  entidad dio lugar a que municipios como Pachuca, Tulancingo y Tizayuca se caractericen por su crecimiento suburbano dando lugar a zonas conurbanas.

Las etnias predominantes son: Náhuatl en la Sierra y la Huasteca, Otomí-tepehua en la sierra noreste de la entidad, la Otomí Hña- hñu en el Valle del Mezquital. Las regiones de Huejutla, Ixmiquilpan y Molango se caracterizan por ser las poblaciones con las mayores proporciones de regiones con presencia étnica (78.7%, 57.1% y 39.8%, respectivamente).

Factores condicionantes

El 80.4% del total de las viviendas no cuenta con agua entubada y solo poco más de la mitad (58.7%) cuenta con drenaje. El parque habitacional para la entidad fue de 427,751 con un promedio de 4.9 habitantes por vivienda, el 80.4% cuentan con agua entubada y el 58.7% con drenaje y el 23% del total de estas viviendas cuentan con piso de tierra.

Referente a la escolaridad, los indicadores resultan inferiores a la media nacional, a saber, el promedio es de 7.5 años, que disminuye para las mujeres a seis años. El índice de analfabetismo para el 2000 en la población mayor de 15 años es de 15.9. El 15.7% del total de la población no cuenta con educación básica. La eficiencia terminal de la primaria es de 91.0%, superior a la reportada para el nivel nacional (85.6); de la secundaria el 76.4, técnica 56.3% y del bachillerato 41.3%.

Entre los indicadores económicos destaca el salario mínimo, que ha evolucionado de 8.41 pesos/día en 1990 a 29.70 para 1999 y 32.70 pesos/día para  el año 2000. Este salario mínimo corresponde al salario de la zona C del país. De la población económicamente activa se observa que 12.4% no tienen  instrucción; el 22.0% no concluyeron la primaria; sólo tienen primaria completa el 21.9%; secundaria 28.7%; el nivel medio superior 7.3% y solo  7.8% el nivel superior (Sistema de Educación Pública de Hidalgo, 2005).

Daños a la salud

Entre los principales indicadores que reflejan las condiciones de salud de la población de nuestra entidad, la mortalidad general en 1997 presentó como primera causa a las enfermedades del corazón, con una tasa 60.2 por 100 mil habitantes, lo que representó el 13.3% del total de las muertes ocurridas; le siguió, los tumores malignos, con una tasa de  44.6 y  los accidentes  con 40.7. También predominó la cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado con una tasa de 39.3 correspondiente al 8.7% del total de las defunciones. La Diabetes Mellitus con 33.6, siguieron, enfermedad cerebro vascular con 26.2, ciertas afecciones del periodo prenatal con 23.0, neumonía e influenza con 21.1, deficiencias de la nutrición con 14.6 y, nefritis y síndrome nefrótico con 11.9.

Es importante mencionar que el 46.9% del total de las defunciones ocurridas en l997 correspondieron a las enfermedades crónicas o a las complicaciones de estas.

El comportamiento de la mortalidad infantil al interior de la entidad es heterogéneo, las diferencias entre los municipios son enormes. Ejemplo de ello se observa en los municipios de San Bartolo Tutotepec y Huehuetla que presentan las tasas  más altas con 72 y 63.0 por 1000 nacidos vivos registrados, comparadas con municipios como Atitatalaquia y Mineral de la Reforma que tuvieron tasas de 16 y 17 por 1000 nacidos vivos registrados (nvr).

La mortalidad en  menores de un año ha disminuido de 47.2 por 1000 nacidos vivos en 1990 a 14.1 en 1997. Para 1998 el 49,2% de las defunciones ocurridas  correspondieron a  las afecciones del periodo perinatal, seguida por las anomalías congénitas  con el 43.4% del total de las muertes.

Las enfermedades infecciosas como la neumonía e influenza, infecciones intestinales y las infecciones respiratorias agudas ocuparon también lugares importantes como causa de mortalidad en menores de un año. Además de los accidentes y deficiencias de la nutrición.

Enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias y desnutrición

Entre 1990 y 1998 se logró una disminución importante en las tasas de mortalidad por enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias agudas en los menores de cinco años, sin embargo estos padecimientos siguen ocupando conjuntamente los primeros lugares como causas de mortalidad, morbilidad y demanda de atención médica en este grupo de edad.

La mortalidad infantil por Infecciones Respiratorias Agudas (IRAs), ha experimentado una reducción durante los últimos diez años. Así, en 1982 se notificaron  30,838 defunciones, con una tasa de 43.7 por 100 mil habitantes, mientras que para 1992 se registraron 20,050 muertes, que significó una tasa de 23.1. Sin embargo, la mortalidad por esta causa muestra elevaciones de las tasas en los años de 1992 y 1994 y es a partir de 1995 cuando el descenso se hace más pronunciado.

De acuerdo con los datos preliminares disponibles para 1998, se encontró una tasa de 59.36 por 100 mil menores de 5 años. Es importante mencionar que  las Neumonías  constituyeron la  segunda y tercera causa de muerte en el menor de un año, así como la tercera y la quinta en el grupo preescolar, excepto para 1991, año en el cual ocupó el primer lugar como causa de mortalidad.

Por otro lado, el comportamiento (Enfermedades Diarréicas Agudas) EDAs presenta tendencias evidentemente a la baja, la tasa de mortalidad durante 1990 es de 103.98 por 100, 000 menores de 5 años disminuyendo a 17.26 para 1997, los datos de 1998 demostraron una tasa de 20.17, que hasta este momento  continua manteniéndose  dentro de las cinco primeras causas de muerte .

En cuanto a las muertes causadas por deficiencias de la nutrición, se tiene conocimiento que la misma tiene como causas biológicas inmediatas la ingestión dietética inadecuada y la elevada incidencia de enfermedades infecciosas y parasitarias, las cuáles tienen sus raíces en la pobreza y en el déficit en la cobertura y calidad de servicios de salud. El estado de Hidalgo según la II Encuesta Nacional de Salud ( ENN ) efectuada en 1994  se ubicó en la región sur, en el cual se encontró prevalencia de retardo severo en talla del 45%, observándose un incremento a medida que se deterioran las condiciones de vida. En el estado la mortalidad en menores de un año por deficiencias de la nutrición en el período de 1990 a 1997 se ha mantenido en el 5º lugar, excepto para 1997 que ocupó el 6º, mientras que para los preescolares dicha causa ha ocupado el tercero y el cuarto lugar. Es importante señalar el diferencial existente de la mortalidad por esta causa según sexo: en el menor de un año el mayor número de defunciones se encontraron en el sexo masculino con excepción de 1996 y 1997 donde el 54.8 y 54.1 % de esas muertes correspondieron a mujeres. Para los preescolares la situación es similar, con solo una variación en el año de 1995,  cuando el 60% del total de las defunciones por esa causa ocurrieron en las mujeres de 1 a 4 años. La ENN hizo posible determinar que gran parte de la desnutrición esta determinada por las precarias condiciones de vivienda, la escasa práctica de alimentación al seno materno y a la alta incidencia de diarreas, constituyendo elementos que potencializan la desnutrición.

Mortalidad materna.

En cuanto a las defunciones maternas  se observa importante disminución en el periodo de 1990 a 2004 .  Para 2004 la tasa de mortalidad materna fue de 4.0 por 10, 000 nacidos vivos registrados lo que ubicó a Hidalgo en el 22° lugar del país.

Cuadro No.2. Tasas de muerte materna según causa. 
Hidalgo 2004

Causa

 

 

Estatal

Nacional

Muertes obstetricias directas

3.9

4.7

Embarazo terminado en aborto

0

0.4

Edema, proteinuria y trastornos hipertensivos en parto y puerperio

1.5

1.8

Hemorragia del embarazo y postparto

0.7

0.9

Complicaciones del puerperio.

0.6

0.5

Sepsis y otras infecciones puérpera les

0.3

0.2

Resto de causas obstétricas directas

1.0

1.1

Causas obstétricas directas

0.0

0.6

Total(todas las causas)

28

1415

Fuente: INEGI (2005). Dirección General de Estadística,  Informática y Evaluación, Mortalidad 2005  La situación de la salud en los estados,  Estado de Hidalgo,  México: INEGI.

Para 1998 se mantuvo estable en 4.2 por 10 000 nacidos vivos registrados, las principales causas de mortalidad para este último año se pueden observar en el cuadro dos. Debe destacarse, sin embargo, que del total de las muertes maternas registradas en la entidad durante 2004 el 28.2% correspondió a mujeres menores de 20 años, situación que hace evidente la necesidad de fortalecer las medidas de prevención de riesgos en este grupo etáreo.

Mortalidad del adulto mayor

Como se señaló antes, Hidalgo, al igual que el país atraviesa por un período de transición epidemiológica.  En el estado, se observa un modelo de transición "polarizado" donde coexisten enfermedades de etiología infecto-contagiosas y crónico-degenerativas. Los estratos de población con mayor nivel de bienestar se encuentran en una fase avanzada de la transición, mientras los grupos más pobres continúan rezagados en este proceso.

A su vez, la mortalidad por lesiones y accidentes se mantiene en niveles considerables, principalmente entre los hombres en edades jóvenes. Este último tipo de muertes está asociado a dos ámbitos sociales muy diferentes: la violencia rural, que se presenta como resultado del alcoholismo, sobre todo de la ingesta en nuestra entidad de pulque, y la que se presenta en las grandes ciudades, que se vincula a la delincuencia y a los accidentes de vehículo automotor.

En 1940, cuatro de las cinco principales causas de defunción eran de etiología infecciosa, donde las diarreas y enteritis así como la neumonía e influenza, ocupaban los primeros lugares En contraste, desde los años cincuenta, las enfermedades del corazón aparecen dentro de las cinco principales causas de muerte (quinto lugar en 1950, cuarto en 1960 y 1970, segundo en 1976 y 1986 y primero desde 1990). Por su parte, los tumores malignos o cánceres comenzaron a estar presentes alrededor de los sesenta y alcanzan el segundo sitio desde finales de los ochenta.

De manera similar, la cirrosis hepática y otras enfermedades crónicas del hígado (sexto lugar desde 1995 y tercero en 1998), así como la Diabetes Mellitus (dentro de los 5 primeros sitios desde mediados de los ochenta) hacen su aparición dentro del cuadro de las principales causas de muerte del país, adquiriendo mayor relevancia desde los años setenta.

La prevalencia de todos estos padecimientos aumenta con la edad y se relacionan principalmente con factores genéticos, deterioros ambientales, así como cambios en los estilos de vida que son resultado de los procesos de industrialización y modernización de la sociedad mexicana.

El descenso de la mortalidad trajo como consecuencia un incremento en la esperanza de vida incrementa el número de adultos mayores y con ello el número de muertes por enfermedades crónico- degenerativas.

Morbilidad

En 2004 las principales causas de demanda de consulta como casos nuevos de enfermedades en la entidad estuvieron constituidas por IRAS  con una tasa de 10,676.15 por cada 100,000 habitantes; le siguieron las infecciones intestinales y las mal definidas con 1136.67, la amibiasis intestinal con una tasa de 1186.91,  ascariasis con 504.71, otitis media aguda 417.06, escabiasis 124.56, angina estreptocócica con 104.99, candidiasis urogenital con 142.54,neumonías y bronconeumonías con 102.3,Hipertensión arterial sistémica con 107.40, tricomoniasis urogenital con 106.68, Diabetes mellitus con 65.22 y varicela con 76.23.

Durante este periodo se tuvieron 26,969 egresos hospitalarios de los cuales el 53.8% correspondió al servicio de ginecoobstetricia  y el 13.78% al de medicina interna.

Las tres principales causas de morbilidad hospitalaria fueron causas obstétricas por parto único espontáneo, traumatismos y envenenamientos y ciertas afecciones originadas en el periodo prenatal con tasas de 27.0,11.9 y 6.0, respectivamente.

Infecciones de Transmisión Sexual (ETS)

 Durante 2004 el estado de Hidalgo registró una tasa de 213.1 por 100,000 de casos de  tricomoniasis en la población de 15 a 24 años de edad. De las complicaciones frecuentemente observadas por las ETS se encuentran la enfermedad inflamatoria pélvica que para el mismo año registró una tasa de 17.5 por 100,000 mujeres de 15 a 24 años de edad, situaciones que reflejan una demanda potencial de educación sexual y atención a la salud reproductiva en la población.

Cólera

El Estado fue la segunda entidad afectada desde la reaparición de casos de Cólera en México, el año en que se registraron el mayor número de casos fue en 1995 con 316. En 1998 aún cuando solo se confirmaron 24 casos, éstos representaron el 34 % del total de casos nacionales, de los cuales 23  se presentaron en la región Huasteca, no obstante fue la tasa más baja de tasa del periodo con 1 por cada 100,00 habitantes, con un descenso del 86 % en el riesgo de enfermar y el 84 %  en relación con el número de casos. Para el año 2004 no se registran casos en la entidad.

VIH/Sida

La entidad al igual que el país, el comportamiento del Sida es un problema de salud pública. De 1990 a 2004 la mortalidad se incremento en más del cien por ciento, mientras que la morbilidad 22 veces más. El hecho trascendente es que la mayor parte de los casos detectados se encuentran en edad productiva.

Salud Ambiental

El ambiente físico en el que viven las personas condiciona en gran medida la calidad y la duración de la vida. Diferentes ámbitos se relacionan con la vida y la salud de las personas, entre ellos el de la vivienda, el trabajo, la educación, la recreación y el ambiente público o el entorno natural.

En la actualidad, los procesos de análisis y decisión subestiman considerablemente el impacto real de los factores ambientales en la salud humana. Sin embargo, es muy diferente el resultado al analizar los problemas de salud ambiental desde el punto de vista de la carga de la muerte, de la enfermedad o de la invalidez, y establecer la importancia relativa de los distintos factores ambientales.

Las condiciones de la vivienda y los servicios de saneamiento básico en la entidad relacionados con esta tienen la mayor trascendencia, ya que en ella transcurre una buena parte de la vida de la población.

Las condiciones más inadecuadas de vivienda se observan en las zonas rurales y en las áreas marginales de la entidad corresponde a las zonas donde se concentran la mayoría de la población indígena

Asimismo, un aspecto para destacar en la Región es el de la calidad del aire interior de las viviendas por la exposición al humo de combustión, toda vez que en las zonas rurales sigue siendo elevada la exposición al humo producido por la combustión de maderas o carbón.

Se estima que aproximadamente el 60% de la carga total de infecciones respiratorias agudas se asocia con la contaminación del aire interior y otros factores ambientales y, adicionalmente, existen regiones identificadas con mayor presencia de partículas suspendidas como son Tula- Apaxco, Tizayuca, Zimapán y Molango, lugares donde confluyen contaminantes metálicos  tanto de tipo natural como antropomórfico.

Otro tipo de problemática detectada en la región como prioritaria es la utilización de plaguicidas de manera particular en las regiones de la Vega de Metztitlán, Tecozautla y el Valle del Mezquital, lugares donde la problemática esta oculta pero latente.

Adicciones

El uso y abuso de las sustancias socialmente aceptadas y las prohibidas en la entidad hacen de ello un problema de salud Pública en nuestro estado por el incremento del uso de las mismas en las últimas décadas. La información secundaria de encuestas aplicadas en la entidad permiten conocer la situación alarmante de los estudiantes del nivel preparatoria.

El 16% de los varones y el 9% de las mujeres reportaron consumir de 5 copas  ó más por ocasión, al menos una vez al mes, este índice aumenta con la edad, al llegar a los 17 años, 36% de los varones y 16% de las mujeres reportaron beber de esa manera. El 5% de los jóvenes encuestados mencionó haber probado una o más drogas; la inhalación de solvente es la más frecuente, tanto en los varones como en las mujeres. Diez de cada 100 estudiantes refirió haber usado cocaína. El abuso del consumo de alcohol en estudiantes universitarios es importante, más de 25% de los encuestados refieren tomar cada semana hasta embriagarse, de estos el mayor número se observó en los varones. El consumo de cocaína y otras drogas sintéticas se ha incrementado incluso en los estudiantes con menores condiciones sociales (Rojas-Guiot,   Fleiz-BautistaMaría Elena Medina-Mora Icaza,   Morón, y   Domenech-Rodríguez, 1999).

Años de vida Potencialmente perdidos

Con relación a los años de vida saludable perdidos (AVISA), en 1994 Hidalgo presentó una tasa de 160.1 por 1000 habitantes, superior a la media nacional de 144.6. Las principales causas de pérdida de las AVISA fueron las enfermedades el aparato circulatorio, la cirrosis hepática, los accidentes en vehículos de motor, las neoplasias malignas y la Diabetes Mellitus. Para 2004 la tasa disminuyó a 4.5  ligeramente inferior a la del nivel nacional, con una edad promedio a la muerte de 55.5 años y una tasa de años de vida potencialmente perdidos de 83.3; contribuyendo con el mayor peso porcentual a estas tasa las enfermedades del corazón, los tumores malignos y los accidentes con 60.2,44.6 y 40.7 por 100 00 habitantes.

Como puede observarse, el interés en el estudio del papel del comportamiento en la enfermedad y la muerte se ha incrementado; consecuentemente existe un número importante de estudios epidemiológicos que se enfocan en la relación conducta-enfermedad, particularmente en el estilo de vida como uno de los factores más importantes que influencian a la salud.  La evidencia epidemiológica muestra que la distribución de las enfermedades no es azarosa. El nivel de riesgo de morbilidad y mortalidad de las mismas está relacionado también con el estilo de vida.

En virtud del panorama antes descrito es evidente que el campo de acción del psicólogo, tiene que extenderse a un área hasta hoy poco atendida por nuestra profesión.  Su presencia se vuelve indispensable en la promoción, prevención e intervención para atender los problemas de salud pública  prioritarios (De la Fuente y Sepúlveda, 1999).