En
los últimos 12 meses nuestro principal mercado financiero,
ha tenido un repunte importante, pero más sin embargo, este
repunte no se ha visto reflejado en la economía social, la
población del país no ha visto reflejado ese nivel
de rentabilidad del mercado en sus bolsillos y mucho menos en su
capacidad adquisitiva; por el contrario, en el último mes
las condiciones de consumo se han hecho más difíciles
para las personas menores recursos económicos, partiendo desde
los movimientos a los precios de la leche subsidiada por el gobierno
y el alza en los precios de los productos alimenticios derivados
del maíz, esto último debido a su gran demanda
para otros fines.
¿
Qué podemos pensar al respecto?
Podemos tener en cuenta, efectos como el inminente
nuevo incremento en las tasas de interés por parte
de nuestros vecinos del norte.
Podemos tener en cuenta, la expectativa que generan
las nuevas tecnologías energéticas que están tomando como
materia prima al maíz.
Podemos tener en cuenta, que la tan esperada
reforma migratoria, no ha tenido los apoyos
necesarios, como el gobierno
mexicano
de administración de Vicente Fox esperaba y que el actual gobierno
no ha dado una pauta clara de la política que
ha de seguir en el tema.
Podemos considerar de igual manera las cifras
del Seguro Social, las cuales nos revelan que el
nivel de empleos formales
y fijos es
casi iguales que al inicio del sexenio anterior.
Pero independientemente de todas posibles circunstancias,
tenemos dentro del sistema financiero mexicano,
dos mercados que deberían
estar impulsando el desarrollo económico del país:
la Bolsa Mexicana de Valores y el Mercado Mexicano
de Derivados.
Desafortunadamente,
a pesar de la gran historia que tiene la primera y el gran
auge que ha
tenido el segundo, dentro
del contexto global, nos encontramos
aun en la infancia financiera de los mercados;
hoy estos mercados sólo están operando con las grandes
empresas de este país, donde la gran mayoría de las
mismas están catalogadas como medianas, pequeñas o
micro empresas; también debemos reconocer
que en el campo del empresariado mexicano no
existe una
cultura financiera
debidamente fundada, sustentada y arraigada.
Hoy el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa, solo
esta movido por 35 grandes empresas de este país, las cuales
en un momento de crisis o depresión económica, cuentan
con los recursos humanos, materiales y financieros para poderla salvar
y poder sobrevivir a ese no grato momento que puede ocurrir en un
futuro y que en más de una ocasión se ha presentado
en nuestro país.
El Mercado Mexicano de Derivados, en la actualidad
solo se encuentra operando con acciones
de 5 empresas que son: CEMEX,
FEMSA,
Grupo Carso, Grupo Financiero BBVA
Bancomer y TELMEX.
Como podemos apreciar en estos comentarios
iniciales, la cobertura de los mercados
financieros en nuestro
país
aun esta muy limitada.
¿
Qué debemos esperar en el futuro?
Un reforma profunda a los mercados financieros mexicanos,
que le permitan a una mayor cantidad
de empresas poder obtener recursos de ellos, principalmente
el Mercado
Mexicano
de
Derivados, donde
la distancia operativa con otros
países no se puede contar
en años, sino en décadas.
Para esto podemos tomar como ejemplo
The Chicago Borrad Trade, el cual
es un mercado de derivados
financieros, que fue fundado
oficialmente el 3 de abril 1848;
este es un mercado, cuyos productos financieros
se encuentran apoyando al sector
primario de la economía de
los Estados Unidos de Norteamérica, con quién nuestro
país tiene un tratado de libre comercio. Este tipo de instrumentos
están enfocados principalmente a los productos del campo,
le dan a sus precios y a la calidad de sus productos una mayor competitividad
comercial y económica sobre los productos de países
que no cuentan con este tipo de operaciones
financieras dentro de sus mercados.
El mercado financiero en nuestro país debe empezar a mirar
con más detalle hacia la clase media y pequeña del ámbito
empresarial, para poder hacer más competitivos los productos
que en este país generamos.
Al corto plazo tenemos un proceso
de reconciliación política,
derivada una contienda electoral extremadamente contaminada, la cual
ha derivado en un gobierno con pocos elementos políticos para
conjuntar las diversas ideologías políticas y económicas
para el desarrollo armónico del país, pero aun así,
el poder legislativo tendrá en sus manos la responsabilidad
de aprobar reformas que permitan la evolución de los mercados
financieros o dejarlo en las lentas condiciones de desarrollo económico
para el país, como en las que hoy se
encuentra.
En la actualidad para poder cotizar
en la Bolsa Mexicana de Valores,
el primer requisito
que
se deben cumplir,
es contar dentro de la empresa
con un capital contable mínimo de 20 millones
de Unidades de Inversión o UDIs, lo
que equivale aproximadamente a 76 millones
de pesos.
La pregunta sería, ¿Cuántas
empresas tienen reflejados en sus estados financieros
auditados
y dictaminados
esa cantidad de capital?
La actual administración federal tiene ante si un gran reto,
mantener a los mercados financieros de este país sirviendo
a los grandes capitales que muchas de las ocasiones su beneficio
no se nota en la mayoría de la población o empezar
a hacer las transformaciones necesarias para que estos recursos pueda
llegar a más empresas.
¿
Qué efectos traería una transformación
a los mercados financieros?
- Fomentaría la profesionalización en la dirección
y administración de las empresas; esto debido a que ellas
tendrían que cumplir con las reglas operativas que los mercados
tanto en México como en el extranjero exigen para poder ser
sujetos de inversión.
- La recaudación fiscal por parte del gobierno sería
más eficiente, dado que la información de las empresas
que se encuentran en un mercado financiero es de carácter
público, las empresas tienen que cumplir a cabalidad con el
pago de impuestos. En este punto debemos aclarar que un pendiente
que tiene nuestro país y que hace unos días el Dr.
José Ángel Gurria recordó al gobierno mexicano,
es una reforma fiscal integral. Que sin duda, deberá contemplar
una serie de nuevas reglas que faciliten el pago de los impuestos
y adicionalmente pueda establecerse una tasa fiscal a las ganancias
en las transferencias de propiedad de capital bursátil en
condiciones muy específicas, como pudieran ser las transacciones
similares a las que se efectuaron por la venta de Bancomer y Banamex;
aclarando que estas ganancias serían
aquellas que permitan
al adquirente tener el control
de las
empresas, es decir
que adquieran el capital
mayoritario de dicha empresa.
- Elevaría la calidad de la producción nacional, debido
a que la participación en estos mercados exige un nivel estandarizado
en las características de los productos amparados en los derivados
financieros. Por antecedente lógico, para poder cumplir con
un mejor estándar de calidad en el producto, las empresas
requerirán una mayor inversión en sus procesos productivos,
procesos de calidad e infraestructura; esto tiene que despertar tanto
la inversión pública como la privada, involucrando
recursos gubernamentales y de los inversionistas en la creación
de mejores técnicas de producción detonando la innovación
tecnológica en el país, en consecuencia una verdadera
tecnificación del sector primario y secundario de la economía.
Desafortunadamente estamos en momentos, donde el tratado de Libre
Comercio con América del Norte hará que los aranceles
en los productos agrícolas ya no se cobren, esto nos llevará nuevamente
a un mercado con precios poco competitivos por parte de los productores
mexicanos, producto de una inadecuada planeación sectorial
en el pasado del desarrollo económico del país.
- La transformación del mercado financiero en México,
haría que los precios de nuestros productos no tuvieran que
mantenerse por debajo del estándar internacional para poder
ser competitivos; el mercado sería el encargado de establecer
los precios de los insumos y evitaría que el intermediarismo
masivo sea quien realmente absorba las ganancias que deberían
reflejarse en el campo
mexicano.
Hablando de las empresas
que no realizan su
actividad productiva
en el
sector
primario de la
economía, éstas tendrían
ventajas como:
- Acceso a financiamiento
más económico,
que el poco disponible
en el mercado.
- Al haber mejores
fuentes de financiamiento,
estas pueden
desarrollar
nuevas
alternativas de producción y fomentar la innovación tecnológica
en sus procesos.
- Al mejorarse tecnológicamente podrán hacer más eficiente
el manejo de sus costos de producción, lo que permitirá un
mejor rendimiento que se puede destinar
en nuevas inversiones.
- Generar productos a precios mucho
más competitivos que le faciliten
la exportación de los mismos y una real competencia con los de origen
extranjero, principalmente asiáticos.
- La base laboral de igual manera tendría que transformarse para pasar
de un sindicalismo corporativo a un sindicalismo progresista, que en todo momento
vele por el desarrollo de la clase obrera del país, pero que igual sea
capaz de identificar las oportunidades de crecimiento que tienen las empresas
junto a sus trabajadores. En este punto es donde toma relevancia una reforma
laboral, que haga atractivo a los inversionistas el dejar en este país
sus recursos.
Para todo lo anterior se necesita lo siguiente:
1. Voluntad y compromiso por parte de la clase
política de este país
con un verdadero desarrollo económico; la cual sin duda tendría
que procesar todas las reformas legales que haya a lugar para poder concretar
esta transformación.
2. Compromiso por parte de
la clase empresarial para
buscar desarrollar
y profesionalizar
su administración y sus procesos de producción
3. Una política de fomento agrario e industrial bien definida por parte
del gobierno, la cuál en realidad no sido practicada en el país;
esta política debe estar concensuada por todos los sectores de la economía
nacional.
4. Una reforma educativa
en las instituciones de educación superior,
enfocada a desarrollar la investigación e implementación de nuevos
conocimientos antes de que el mercado los requiera, esto debido a que lo que
hoy nuestros estudiantes captan en los salones de clases, mañana
cuando hayan egresado se encuentran
en muchos casos desfasados
de la realidad
laboral.
5. Que los organismos empresariales
de este país, realicen al interior
de ellos la difusión
de una cultura financiera que
les permita estar mejor
administrados y
6. Fomentar dentro de la
población
el consumo interno.
Para
concluir deseo comentar que el desarrollo
de otros países del continente
americano y de otras latitudes del mundo nos han rebasado, motivado por reformas
como la aquí planteada, fueron realizadas cuando menos hace 10 años.
Esto se ve reflejado en el ingreso per cápita de cada país.
Eslovenia
9,450 dólares
anuales
Uruguay
6,310
República Checa 5,580
Hungría 5,130
Chile 4,820
Brasil
4,790
Polonia
4,590
Estonia
4,050
México 3,700
De esta
lista podemos ver países
que en su
historia
reciente
han sufrido
revoluciones
guerras y golpes de estado.
Por último podemos concluir, que en términos económicos,
México tiene un par de caminos, continuar sobre este sistema económico
en el cuál la mayoría de las empresas no tiene reales oportunidades
de beneficio y mucho menos las del sector primario de la economía o
iniciar un proceso de transformación financiera que permita una mayor
participación en los mercados a las empresas y principalmente a las
del sector primario de la economía.
|